
A cuatro años de la desaparición de Juan Carlos Woldryk, no hay novedades sobre su paradero. El caso, que conmocionó a la región, sigue abierto mientras familiares y allegados continúan reclamando respuestas.
Woldryk fue visto por última vez el 30 de marzo de 2022 en el establecimiento rural “El Rincón”, en el partido de Bolívar, donde trabajaba. Desde entonces, pese a múltiples operativos, no se logró determinar qué ocurrió con él.
La investigación judicial estableció que el hombre fue víctima de una maniobra de sextorsión organizada desde la Unidad Penal 3 de San Nicolás. Según se determinó, los autores lo contactaron a través de redes sociales haciéndose pasar por una mujer, con el objetivo de obtener material íntimo y luego extorsionarlo bajo amenaza de difusión.
Posteriormente, los responsables se hicieron pasar por supuestos funcionarios judiciales y le exigieron dinero, acusándolo falsamente de haber mantenido contacto con una menor de edad, según recordó el diario La Mañana..
Por estos hechos, la Justicia identificó e imputó a varios involucrados, quienes aceptaron un juicio abreviado con una pena unificada de 10 años y 8 meses de prisión efectiva, que incluyó también una causa previa por robo.
Sin embargo, pese a los avances en la causa, nunca se pudo dar con Woldryk. Durante estos años se realizaron numerosos rastrillajes en el campo donde trabajaba y en zonas aledañas, con la participación de distintas fuerzas de seguridad y el uso de nuevas tecnologías, pero sin resultados positivos.
Aunque la causa permanece activa, el paso del tiempo profundiza la incertidumbre. A cuatro años de su desaparición, el destino de Juan Carlos Woldryk sigue siendo un enigma, mientras su familia sostiene el reclamo de justicia y la necesidad de respuestas.

















