
El jurado, presidido por Rosa Montero, resolvió por mayoría distinguir el libro “El buen mal”, un volumen de relatos que, según destacaron, “recorre magistralmente la frontera entre lo posible y lo imposible” y presenta “mundos turbadores, fascinantes y complejos”, posicionando al género del cuento en su punto más alto.
Finalistas y reconocimiento internacional
Además de Schweblin, fueron finalistas el colombiano Héctor Abad Faciolince (por Ahora y en la hora), la chilena Nona Fernández (Marciano) y los españoles Marcos Giralt Torrente (Los ilusionistas) y Enrique Vila-Matas (Canon de cámara oscura), quienes recibieron 30 mil euros cada uno.
El premio fue anunciado en una gala celebrada en Barcelona, con un jurado integrado también por figuras como Leila Guerriero, Jorge Fernández Díaz, Pilar Adón, Luis Alberto de Cuenca, José Carlos Llop y Élmer Mendoza.
Un discurso marcado por la emoción
Al recibir el galardón, Schweblin expresó: “Estoy en shock. Literalmente me siento como si acabara de bajar de una ruleta”, y agradeció tanto al jurado como a su equipo editorial y a su familia.
En su intervención, también dedicó el premio a instituciones como la Universidad de Buenos Aires, a la que describió como “quebrada, descuidadísima y abandonada”, y a sus colegas escritores de su generación.
La autora reivindicó además el valor del cuento como género literario y celebró que el premio lo reconozca: “Me emociona de verdad pensar que estoy recibiendo un reconocimiento al género del cuento”.
Trayectoria y relevancia
Considerada una de las escritoras más importantes de la actualidad, Schweblin ya había alcanzado reconocimiento internacional con obras como Siete casas vacías, con la que obtuvo el National Book Award en 2022, y el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso.
Su nombre incluso ha sido mencionado entre los posibles candidatos al Premio Nobel de Literatura en los últimos años.
Un premio de gran impacto
El Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, creado por la empresa AENA, busca impulsar la creación literaria, fomentar la lectura y fortalecer el vínculo entre la literatura y la sociedad.
Con una dotación económica comparable a la del Premio Planeta y superior incluso a la del Nobel en términos monetarios, el galardón se posiciona como uno de los más relevantes del ámbito hispano.
Además del premio económico, se prevé la distribución de ejemplares de la obra ganadora y finalistas en bibliotecas, escuelas y centros culturales de España, ampliando el alcance de la literatura contemporánea en lengua española.
En un discurso atravesado por el contexto global, Schweblin reflexionó sobre el rol de la literatura: “No cambia las cosas de un día para el otro, pero es ese pequeño timón que puede llevarnos a otro destino”, reivindicando la empatía, la conexión y el poder de las historias en tiempos de crisis.

















