La Provincia de Buenos Aires concretó la transferencia de la primera parte de fondos a los 135 municipios, por un total de $13.010 millones, en cumplimiento de la Ley N° 15.561. Se trata de recursos no reintegrables y de libre disponibilidad, lo que brinda mayor margen de acción a los intendentes en un contexto económico ajustado.
Este primer desembolso corresponde al 8% de un bono en pesos por hasta $232.338 millones, emitido por la Provincia en el mercado local como herramienta de financiamiento.
Cómo fue el reparto y cuánto recibió la región
La distribución se realizó en base al Coeficiente Único de Distribución (CUD), un esquema que contempla variables como población, capacidad tributaria y necesidades básicas, lo que tiende a beneficiar a los distritos de mayor tamaño.
En ese marco, el Municipio de Adolfo Alsina recibió $59,66 millones.
En la región, los montos asignados fueron los siguientes:
- Bahía Blanca: $172,74 millones
- Coronel Suárez: $87,25 millones
- Daireaux: $57,07 millones
- Guaminí: $44,26 millones
- Puan: $76,46 millones
- Saavedra: $59,89 millones
- Salliqueló: $21,27 millones
- Tornquist: $59,63 millones
Los municipios que más y menos recibieron
En la cima del reparto aparece La Matanza, con $856,46 millones, seguida por:
- Malvinas Argentinas: $412,78 millones
- La Plata: $412,39 millones
- Lomas de Zamora: $396,61 millones
- Merlo: $385,17 millones
- General San Martín: $291,88 millones
- Moreno: $285,68 millones
- General Pueyrredón: $277,56 millones
- Quilmes: $259,06 millones
- Florencio Varela: $258,90 millones
En el otro extremo, los municipios con menores asignaciones fueron:
- Tordillo: $8,23 millones
- General Guido: $12,12 millones
- Lezama: $15,12 millones
- General Lavalle: $16,57 millones
- Monte: $18,12 millones
- Capitán Sarmiento: $19,58 millones
- Pila: $19,83 millones
- Tres Lomas: $20,48 millones
- Pellegrini: $20,64 millones
- General Las Heras: $21,40 millones
Un esquema que reproduce desigualdades
La lógica del CUD explica estas diferencias, ya que prioriza indicadores estructurales que tienden a replicar la escala de cada distrito. Sin embargo, desde municipios más pequeños suelen cuestionar que el sistema no contempla con suficiente peso las limitaciones presupuestarias ni la baja capacidad de generar recursos propios.
Fondos, autonomía y debate político
Los recursos transferidos provienen de la primera colocación de deuda provincial, lo que implica que parte del financiamiento se apoya en endeudamiento, trasladando compromisos hacia el futuro.
En términos políticos, el carácter de libre disponibilidad refuerza la autonomía de los municipios, permitiendo a cada intendente definir el destino de los fondos, ya sea en obra pública o gastos corrientes. No obstante, también abre el debate sobre los mecanismos de control y la transparencia en su utilización.
De este modo, la distribución vuelve a exponer una tensión histórica del esquema bonaerense: la necesidad de asistir a todos los municipios sin corregir —e incluso profundizando— las desigualdades estructurales entre el conurbano y el interior.
Diario de Rivera / La Tecla

















