
Las ventas de combustible en marzo totalizaron 1.394.360 metros cúbicos entre naftas y gasoil, lo que representa una caída del 1,8% interanual, según datos oficiales elaborados por la consultora Politikon Chaco en base a información de la Secretaría de Energía.
Con este resultado, el primer trimestre de 2026 acumula un retroceso del 1,1% en comparación con el mismo período del año anterior, consolidando una tendencia de contracción en el consumo.
En el desglose por tipo de combustible, las naftas registraron una caída del 2,4%, mientras que el gasoil descendió 1,1%. Dentro de estos segmentos, las bajas más pronunciadas se dieron en los productos de mayor consumo: la nafta súper cayó 4,1% y el gasoil común un 5,8%.
Estas disminuciones no lograron ser compensadas por el crecimiento en las versiones premium, donde la nafta premium subió 2,7% y el gasoil premium creció 6,4%.
Desde la consultora señalaron que “es la primera vez desde febrero de 2024 que el desempeño de las naftas fue peor al del gasoil”, lo que podría estar reflejando una mayor retracción del consumo vinculado al uso particular de vehículos.
En términos mensuales, marzo mostró una suba del 7,3% respecto a febrero, aunque los especialistas aclararon que este incremento responde principalmente a la mayor cantidad de días del mes. De hecho, al analizar las ventas promedio diarias, se observa una caída real del 3,1% mensual.
En cuanto a la participación de mercado, YPF se mantuvo como líder con el 55,4% del total y fue la única empresa con crecimiento interanual (+1,0%). Detrás se ubicaron Shell con el 22,9% (y una caída del 3,8%) y Axion Energy con el 12,4% (y una baja del 0,8%).
A nivel territorial, solo siete provincias registraron subas interanuales, encabezadas por La Pampa (2,8%), San Juan (2,5%) y Río Negro (2,2%).
En contraposición, 17 distritos mostraron caídas, con los descensos más marcados en Tucumán (-18,3%), La Rioja (-13,0%) y Salta (-12,1%).
El informe evidencia un escenario de consumo más cauteloso, en línea con la desaceleración económica y la pérdida de poder adquisitivo que impacta en los hábitos de movilidad.

















