La reconocida actriz María Rosa Fugazot murió este fin de semana. La mujer tenía 83 años, fue hallada en su departamento en el barrio porteño de Palermo tras un llamado que indicaba que había una persona descompensada.
El espectáculo argentino despide a María Rosa Fugazot, actriz, comediante y vedette que dejó una huella imborrable en el teatro, el cine y la televisión. Dueña de una trayectoria que atravesó más de seis décadas, fue una de las artistas más reconocidas de su generación y una presencia habitual en algunos de los programas más populares de la pantalla nacional.
Nacida en una familia profundamente ligada al mundo artístico, era hija del cantante y actor Roberto Fugazot y de la actriz María Esther Gamas. Desde muy joven comenzó a trabajar sobre los escenarios y con el paso de los años se consolidó como una figura destacada de la comedia, la revista y el teatro de texto.
A las 21.45 de este domingo, personal de la Comisaría Vecinal 14 A de la Policía de la Ciudad acudió hasta un edificio en la calle Güemes al 4700 tras un pedido de ayuda telefónica por un problema de salud, razón por la cual también fue convocado el SAME.
En el departamento señalado había dos mujeres que permitieron el acceso a los oficiales. Una vez que arribó el personal médico, se constató que había una persona fallecida, agregaron las fuentes. Se trataba de Fugazot.
En la investigación de lo sucedido interviene la Fiscalía Nacional Criminal y Correccional N.º 12, a cargo de Martín Parrando, secretaría de Leandro Alonso, que dispuso actuaciones por averiguación de causales de muerte.
Fugazot, ícono de la actuación argentina
Su popularidad creció a partir de participaciones en ciclos emblemáticos de la televisión argentina, entre ellos «Operación Ja-Já» y «La peluquería de Don Mateo», además de numerosas producciones vinculadas al universo de los hermanos Sofovich. También compartió proyectos con figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Susana Giménez, convirtiéndose en uno de los rostros más reconocibles del entretenimiento local.
A lo largo de su carrera alternó trabajos en televisión con una intensa actividad teatral. Participó en clásicos como «La casa de Bernarda Alba», «Chicago», «Flores de acero» y «Venecia», entre muchas otras producciones, demostrando una versatilidad que le permitió transitar con éxito tanto la comedia como el drama.
En los últimos años había atravesado uno de los momentos más difíciles de su vida tras la muerte de su hijo, el actor y director René Bertrand, ocurrida en junio de 2025. Aun así, continuó vinculada a la actividad artística y recibió el reconocimiento de colegas y del público por su extensa trayectoria.
Con su partida, el mundo del espectáculo pierde a una de las representantes más destacadas de una generación que marcó la historia de la televisión y el teatro argentinos. Su legado permanece en una carrera construida a fuerza de talento, trabajo y una permanente conexión con el público.


















