El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, buscó desactivar la controversia generada tras la filtración de un correo interno del Pentágono que planteaba la posibilidad de revisar el apoyo de Washington al Reino Unido en la disputa con Argentina por las Islas Malvinas.
En declaraciones al diario británico The Telegraph, el jefe de la diplomacia estadounidense minimizó el episodio al afirmar que se trataba de “sólo un mail” sin carácter oficial.
“Era simplemente un correo electrónico con algunas ideas. La gente se está exaltando demasiado por un mail”, sostuvo Rubio, quien además descartó cualquier cambio en la postura estadounidense o un eventual respaldo a la posición argentina en el conflicto de soberanía.
La polémica se desató luego de que la agencia de noticias británica Reuters revelara un texto que sugería posibles represalias diplomáticas contra aliados que no apoyaron la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente.
Entre las alternativas mencionadas figuraba la reevaluación del respaldo a “posesiones imperiales” europeas, como las Malvinas, en manos del Reino Unido.
El episodio se produjo en un contexto de creciente tensión entre la administración del presidente Donald Trump y varios socios de la OTAN, en particular Londres.
El vínculo de Estados Unidos y el Reino Unido se ha deteriorado por la negativa del primer ministro británico, Keir Starmer, a involucrarse en el conflicto con Irán y por su rechazo a facilitar apoyo logístico clave, como el uso de bases o el despliegue naval en zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Desde el gobierno británico reiteraron su posición histórica respecto a las islas, subrayando que los habitantes del archipiélago “han votado abrumadoramente a favor de seguir siendo un territorio británico de ultramar”. (TN)


















