Un hombre de 33 años fue detenido en La Haya acusado de planear un atentado contra dos hijas de la reina Máxima de Países Bajos, en un caso que generó fuerte preocupación por la seguridad de la familia real.
Según trascendió, el sospechoso fue arrestado en febrero cuando portaba dos hachas con inscripciones alarmantes, entre ellas los nombres de la princesa heredera Catharina-Amalia y su hermana Alexia, además de referencias como “Mossad” y la frase nazi “Sieg Heil”.
También llevaba una nota manuscrita en la que figuraban los nombres de ambas princesas junto a la frase “baño de sangre”, lo que encendió las alarmas de las autoridades.
La fiscalía mantiene bajo reserva la identidad del detenido y no brindó detalles sobre los motivos del ataque ni si actuaba solo. La causa tendrá una audiencia clave en los próximos días para definir su situación procesal.
El caso volvió a poner en foco la seguridad de la Casa Real neerlandesa. No es la primera vez que las hijas de Máxima enfrentan amenazas: en 2022, la princesa Amalia debió abandonar su residencia universitaria por temor a un secuestro vinculado a organizaciones criminales.
Además, en años anteriores, la heredera ya había sido blanco de amenazas en redes sociales, lo que derivó en condenas judiciales.
Mientras avanza la investigación, el episodio reaviva el debate sobre la exposición pública de la familia real en un contexto europeo atravesado por el crecimiento de discursos de odio y hechos de violencia.


















