El Centro Cultural Israelita celebró este sábado su 101° aniversario con una velada especial que reunió a socios, vecinos y amigos de la institución en una noche marcada por la emoción, los reconocimientos y la música.
Fundado el 31 de mayo de 1925, el CCI conmemoró más de un siglo de historia con un encuentro que puso en valor su trayectoria, su presente y los proyectos que continúan fortaleciendo su rol dentro de la comunidad.
La actividad comenzó con las palabras de la presidenta de la institución, Patricia Potap, quien realizó un repaso por la historia del Centro Cultural Israelita y destacó el crecimiento de las propuestas culturales y artísticas que actualmente se desarrollan en la entidad.
«Continuamos con la misma fuerza, generando actividades, mejorando espacios y consiguiendo oportunidades para todos. Lo hacemos porque nos sentimos capaces de soñar desde nuestras múltiples fortalezas en un futuro mejor, lleno de esperanza», expresó.
En el tramo final de su discurso, Potap agradeció a todas las personas que contribuyen diariamente al sostenimiento de la institución.
«Queremos agradecer a quienes hoy continúan sosteniendo esta institución con dedicación, porque mantener vivo un espacio cultural durante 101 años no es casualidad. Es el resultado del compromiso permanente de toda la comunidad, un trabajo voluntario, solidario, de esfuerzo diario y espíritu de compromiso sobre todas las cosas. Que estos 101 años sean inspiración para continuar construyendo cultura y memoria», señaló.
Inauguración de una nueva obra
Posteriormente, el conductor de la velada, Nicolás Schapert, destacó el permanente proceso de crecimiento de la institución.
«Las obras en el Centro Cultural no conocen de suspensión. Año a año, los espacios se mejoran y se reinventan», manifestó antes de invitar al escenario a Karina Diego, integrante de la Comisión Directiva.
Durante su intervención, Diego presentó oficialmente la obra de ampliación de la Cocina Parrilla, una mejora que se suma a las realizadas en los últimos años.
«Con mucho esfuerzo, compromiso y recursos genuinos continuamos mejorando nuestros espacios. Hoy nuestros socios, no socios, familiares y amigos podrán disfrutar de encuentros en un lugar más cómodo y reacondicionado», expresó.
Tras sus palabras se proyectó un video institucional con imágenes de la obra recientemente finalizada, que quedó formalmente inaugurada durante la celebración.
Un saludo desde Brasil
La programación también incluyó un momento especial vinculado a las actividades educativas que se desarrollan en la institución.
La profesora de portugués Lourdes Narváez presentó a su alumno Rafael Alcayaga, quien compartió con los presentes una carta de salutación enviada por Casa do Brasil, entidad vinculada a la Embajada de Brasil dedicada a la enseñanza y difusión del idioma portugués y la cultura brasileña.
El cierre, a puro rock nacional
La noche culminó con la presentación de la banda «Pura Química», oriunda de Carlos Casares e integrada, entre otros músicos, por el baterista riverense Humberto Hegel.
Durante una hora y media de show, el grupo repasó grandes clásicos del rock nacional, generando una gran conexión con el público presente.
El repertorio incluyó canciones de Virus, Soda Stereo, Los Abuelos de la Nada, Vilma Palma e Vampiros y Andrés Calamaro, entre otros artistas emblemáticos, que hicieron cantar y disfrutar a los asistentes.
De esta manera, el Centro Cultural Israelita celebró sus 101 años de vida reafirmando su compromiso con la cultura, la educación y la integración comunitaria, en una noche que combinó historia, presente y proyección hacia el futuro.




























