La peor noticia llegó después de tres días de búsqueda desesperada. La familia del futbolista argentino Lucas Trejo fue encontrada sin vida entre los escombros de un edificio que se derrumbó durante los fuertes terremotos que sacudieron a Venezuela. La confirmación fue realizada por el Club Sport Marítimo de La Guaira, institución en la que juega el defensor cordobés.
Las víctimas fueron identificadas como Yanina Maranella y sus hijos, Aarón Trejo Maranella y Ainhoa Trejo Maranella. Los tres eran buscados desde el día de los sismos en la zona del complejo Cumanagotto, donde se encontraba el departamento familiar, en Playa Grande. Según informó el club, los cuerpos fueron hallados luego de 74 horas de trabajo entre los restos del edificio.
“Luego de 74 horas de búsqueda lograron encontrarlos sin vida”, comunicó la entidad venezolana, que además expresó sus condolencias al jugador y pidió respeto para sus familiares, compañeros y allegados en medio del dolor. La noticia golpeó fuerte en el ambiente deportivo, que venía siguiendo el caso desde que el propio Trejo había pedido ayuda públicamente.
Horas después de los terremotos, el futbolista recurrió a sus redes sociales para intentar localizar a su esposa y a sus hijos. “Nuestro edificio en Playa Grande se derrumbó. No sé nada de mi familia. Por favor, oren por ellos y difundan este mensaje por si alguien los vio. Quiero creer que no estaban ahí”, había escrito, aferrado todavía a una mínima esperanza.
Al momento de la tragedia, Trejo no se encontraba con su familia. Había viajado junto al plantel de Marítimo de La Guaira hacia la capital venezolana, donde el equipo debía enfrentar a Deportivo Miranda por la primera fecha de la copa local. Mientras tanto, Yanina y los chicos habrían regresado al departamento alrededor de las 16, pocas horas antes del derrumbe.
Durante las primeras horas, los familiares mantuvieron la ilusión de que hubieran logrado salir a tiempo. Incluso se mencionó que uno de los nenes tenía actividades en una escuela de fútbol ese día. Sin embargo, el operativo se vio complicado por la magnitud del colapso, la falta de equipamiento en la zona y los problemas de comunicación provocados por los temblores.
La tragedia familiar de Trejo se suma al drama general que atraviesa Venezuela, donde los operativos de rescate continúan en distintas zonas afectadas por los sismos. Hasta el momento, las autoridades reportaron al menos 1.430 muertos y miles de heridos, en medio de una emergencia que todavía mantiene a equipos de asistencia, rescatistas y vecinos trabajando contra reloj.


















