El gobierno de Javier Milei (La Libertad Avanza) redujo en un 72% en términos reales (es decir, considerando la inflación) el presupuesto destinado al plan Remediar, y el número de tratamientos entregados cayó un 52% en 3 años.
En marzo de 2026, en el Consejo Federal de Salud, que reúne a todos los ministros de salud provinciales, el director nacional de Medicamentos y Tecnologías Sanitarias del Ministerio de Salud nacional, Luis Gorostordoy, anunció cambios en el programa para “redefinir la entrega de medicamentos en el primer nivel de atención y garantizar una mayor eficiencia”.
Sin embargo, organizaciones y funcionarios provinciales denuncian que se trata de un “desabastecimiento” del plan que se desarrolló de forma ininterrumpida durante más de 20 años.
Menos presupuesto y tratamientos entregados
El Plan Remediar fue creado en 2002, tras la crisis del 2001, como una política orientada a garantizar el acceso gratuito a medicamentos esenciales (entre ellos, antibióticos, corticoides y antihipertensivos) mediante su provisión directa en centros de salud y hospitales.
De acuerdo con los datos de la Subsecretaría de Presupuesto de la Nación, en 2026 el Gobierno destinó $ 36.054 millones al plan Remediar, lo que representa una caída real del 72% respecto de lo ejecutado en 2023 (último año de la gestión del Frente de Todos).
El Centro de Implementación e Innovación en Políticas de Salud (CIIPS) del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) indicó en un informe que, a nivel nacional, los tratamientos dispensados pasaron de 37,1 millones en 2022 a 14,1 millones en 2025, una caída del 52% en 3 años. Sin embargo, las compras realizadas en 2023 habían dejado unos 18 meses de stock, “lo que amortiguó el impacto durante 2024 y buena parte de 2025”.
El instituto, cuyo director es Adolfo Rubinstein (ex ministro de Salud del gobierno de Mauricio Macri), indicó que el vademécum del programa Remedir, que incluía 75 principios activos en 99 presentaciones farmacéuticas, se reduciría a 30 medicamentos entre abril y septiembre, y a partir de ese mes quedaría conformado únicamente por 3 medicamentos cardiovasculares: losartán con amlodipina, furosemida y rosuvastatina.
El informe también destacó que la cantidad de botiquines entregados a los centros de salud “cayó de 3 a 5 unidades por cada 100 habitantes a 1 unidad por cada 100 habitantes”. Y advirtió que de los 8.100 centros que recibían botiquines, solo 800 continuarían recibiéndolos hasta septiembre.
Camila Volij, especialista en Medicina Familiar e investigadora del CIIPS, enumeró, ante una consulta de Chequeado, que entre los afectados se encuentran “la población pediátrica (dejan de llegar antibióticos, analgésicos y antifebriles), las embarazadas (que quedarían sin el hierro que reciben en los controles prenatales), los adultos con enfermedades crónicas como diabetes e hipotiroidismo, los pacientes con EPOC, y, en general, cualquier persona con una infección aguda”.
Fuente: Chequeado




















