
El conjunto dirigido por Nicolás Cabral fue creciendo con el correr de los minutos y terminó justificando plenamente una victoria que le permitió meterse entre los dos mejores equipos del primer certamen de la temporada.
Durante los primeros minutos, Peñarol intentó asumir el protagonismo y presionar en campo rival. Sin embargo, con el paso del tiempo, el Rojo logró equilibrar el trámite y comenzó a imponer su juego gracias al manejo de la pelota y una mayor presencia en la zona media. Aunque la etapa inicial tuvo pocas situaciones claras de gol, el equipo local mostró un mayor volumen futbolístico y control del partido.
En el complemento, Deportivo Rivera elevó su nivel y acorraló a la visita mediante rápidas transiciones ofensivas y una constante búsqueda del arco rival. La experiencia de Julio Hernández y Augusto Slobodianinck, la potencia de Lautaro Martínez y la presencia de Federico Regalado en el área fueron claves para inclinar definitivamente la balanza.
La primera gran ocasión llegó a los 20 minutos, cuando un preciso centro de Lautaro Martínez encontró la cabeza de Regalado, cuyo remate se fue apenas por encima del travesaño.
La apertura del marcador llegó a los 32 minutos. Julio Hernández, una de las figuras de la tarde, desbordó por la derecha, superó a su marcador y envió un centro perfecto que atravesó el área. Por el segundo palo apareció Federico Regalado, que solo tuvo que empujar el balón para establecer el 1 a 0.
Obligado por el resultado, Peñarol adelantó sus líneas en busca del empate, dejando espacios que el Rojo aprovechó para lastimar de contragolpe. Primero, Regalado tuvo una clara oportunidad tras una buena contra comandada por Lautaro Martínez, aunque definió apresuradamente ante la salida del arquero perdiendo una ocasión inmejorable.
La sentencia llegó a los 45 minutos. Lautaro Martínez recuperó la pelota cerca de su propia área y emprendió una veloz corrida superando rivales. Al llegar a la mitad de la cancha habilitó a Julio Hernández, quien encaró al último defensor y devolvió el balón para que Martínez definiera cruzado ante la salida del arquero y estableciera el 2 a 0.
Cuando el encuentro se terminaba, Peñarol logró descontar. A los 46 minutos, Tadeo Ayala intentó despejar un balón dentro del área, pero el rebote terminó introduciendo la pelota en su propio arco para decretar el 2 a 1 definitivo.
Más allá del ajustado resultado final, Deportivo Rivera fue superior durante gran parte del partido y construyó una merecida clasificación a la final.
Ahora, el conjunto riverense aguardará por su rival, que surgirá de la otra semifinal prevista para este lunes a las 20:00 horas en el Parque “Felisa I. de Alberdi”, donde Blanco y Negro recibirá a Racing Club de Carhué en busca del segundo boleto para la definición del Apertura.



















