Reino Unido respondió este miércoles al discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y advirtió que no habrá una negociación por la soberanía sobre las Islas Malvinas sin el consentimiento de los kelpers.
El gobierno británico acusó a la Argentina de negar el derecho de autodeterminación de los habitantes de las Islas Malvinas (kelpers)y volvió a defender las actividades económicas que se desarrollan en el archipiélago.
La posición de Londres fue incorporada al registro oficial de la 81° Asamblea General después de que Milei calificara a Malvinas como “una causa nacional”, reclamara al Reino Unido que retome las negociaciones por la soberanía y cuestionara a la ONU por no haber conseguido avances en la disputa.
“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía” sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus áreas marítimas circundantes, señaló Londres. El Gobierno británico sostuvo además que los isleños tienen derecho a determinar su estatus político y su desarrollo económico, social y cultural.
El comunicado elevó el tono frente a la posición argentina y afirmó que la Argentina “continúa negando” que ese derecho corresponda a los habitantes de las islas. Londres sostuvo que esa postura es incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y agregó que “no es el comportamiento que esperamos de una democracia”.
El Reino Unido volvió a utilizar como argumento el referéndum realizado en las islas en 2013. Según los datos británicos, participó el 92% del padrón y el 99,8% votó por mantener el actual estatus de territorio británico de ultramar.
La posición argentina es distinta: el Gobierno sostiene que el principio de autodeterminación no resulta aplicable a la disputa por Malvinas y basa su reclamo en las resoluciones de Naciones Unidas que reconocen la existencia de una controversia de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llaman a ambas partes a negociar.
Londres también respondió a las últimas medidas argentinas contra la explotación de recursos naturales en las islas. Afirmó que el desarrollo de hidrocarburos constituye una “actividad comercial legítima” regulada por las autoridades isleñas y sostuvo que la legislación argentina no tiene aplicación sobre el territorio.
El Gobierno británico cuestionó específicamente las acciones contra empresas vinculadas con el sector petrolero. Las calificó como un intento “inaceptable” de ejercer jurisdicción extraterritorial y afirmó que no tienen justificación bajo el derecho internacional. También sostuvo que esas medidas afectan los negocios internacionales y son incompatibles con el libre comercio.
La respuesta se produce después de que el Gobierno argentino endureciera su estrategia alrededor de Malvinas y del proyecto Sea Lion. La Casa Rosada dispuso sanciones y envió al Congreso un paquete de Defensa de la Soberanía Nacional que amplía las herramientas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos en las islas.
El nuevo cruce vuelve a concentrar la disputa en dos puntos centrales: la aplicación del principio de autodeterminación a los habitantes de Malvinas y la legalidad de la explotación de hidrocarburos. Milei insistió ante la ONU con la apertura de negociaciones de soberanía, mientras Londres respondió que no las aceptará sin el consentimiento de los isleños y ratificó su respaldo a la explotación de los recursos naturales.
Fuente: TN


















