Las principales petroleras, con excepción de YPF, comenzaron a aplicar aumentos de entre 2% y 5% en los precios de los combustibles, con diferencias según las regiones del país.
Por el momento, la empresa nacional mantiene el valor en sus surtidores pero no se descarta que se acople a la decisión que ya aplican el resto de las compañías. Que la decisión se haya tomado en la última semana de noviembre hará que el impacto en la inflación sea dividido en dos dos mes.
De acuerdo a los precios, con esta decisión se rompería el “buffer” que se venía aplicando desde mayo, luego de un alza de hasta 30% en los valores. El acuerdo entre petroleras y refinadoras contemplaba una estabilidad en los precios de los combustibles mientras el barril de petróleo continuara por encima de los US$80 a cambio de que luego se mantendría el precio hasta equiparar los flujos.
Al promediar las operaciones de este jueves, el precio del Brent volvió a quebrar los US$100 producto de declaraciones contradictorias entre Estados Unidos e Irán.
El precio del barril trepó a US$105 y en consecuencia las petroleras que operan en la Argentina decidieron una nueva suba del precio de los combustibles.
(NA)



















