Mirtha Legrand recibió este martes, a las 17, el alta del Sanatorio Mater Dei, donde permanecía internada desde el 18 de septiembre por un cuadro respiratorio. La conductora, de 99 años, completó el tratamiento con antibióticos y regresó a su domicilio para continuar la recuperación, tras casi tres semanas bajo supervisión médica.
La decisión se tomó después de que los profesionales evaluaran que reunía las condiciones necesarias para abandonar la institución. Durante su estadía recibió atención de distintas especialidades, controles clínicos y nutricionales, además de rehabilitación kinesiológica.
El último informe, difundido el lunes por el director médico, Enrique Echagüe, ya describía una mejoría sostenida. “La Sra. Mirtha Legrand sigue evolucionando favorablemente de su cuadro clínico, en una habitación común y continúa progresando en su rehabilitación kinesiológica”, señalaba el comunicado. Aunque estaba prevista otra actualización para el miércoles, el egreso se concretó antes.
Los problemas de salud habían comenzado con un cuadro gripal que derivó en bronquitis. En aquella primera etapa, recibió el alta el domingo 13 de septiembre, con indicación de seguir recuperándose en su casa. Sin embargo, una descompensación respiratoria obligó a internarla nuevamente cinco días después.
Desde entonces, los partes registraron avances, sin mencionar complicaciones adicionales. El 25 de septiembre se informó que incrementaba su actividad física, mientras que el 30 se confirmó la mejoría de la neumopatía. La fecha de salida quedó sujeta a su evolución clínica.
Durante su ausencia, Juana Viale asumió la conducción de las cenas de los sábados y los almuerzos dominicales por El Trece. La última aparición de Legrand al frente de La noche de Mirtha había sido el 29 de agosto. “Bien, mejorando momento a momento, día a día. Ya está en un cuarto común”, contó su nieta el sábado pasado.
La animadora estuvo acompañada por su hija, Marcela Tinayre; sus nietos Juana y Nacho Viale, y su bisnieta Ámbar de Benedictis. Incluso desde el sanatorio siguió pendiente de las emisiones televisivas y compartió observaciones con su reemplazante. “Le mandamos un besito muy grande a ella que nos está mirando. Y después me viene la bajada de línea”, expresó Viale entre risas.


















