En el marco de una Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante de Adolfo Alsina, el bloque Fuerza Patria presentó una minuta de comunicación solicitando al Departamento Ejecutivo que, con la mayor premura y mediante profesionales idóneos, avance en la restauración del monumento en homenaje a los primeros pobladores de Rivera, además de implementar un plan de mantenimiento permanente.
La concejal Liliana Wischñevsky fundamentó la iniciativa señalando el deterioro y la falta de mantenimiento de la obra, un punto que también había sido mencionado previamente por el bloque La Libertad Avanza.
Preocupación por el deterioro de un símbolo de la identidad de Rivera
Durante su exposición, la edil remarcó el profundo valor del monumento: “es muy caro al sentimiento de los ciudadanos de Rivera”, y recordó que fue realizado por el escultor carhuense Rodolfo “Pichón” Gómez, hace más de cuatro décadas.
Además, detalló que la obra fue inaugurada en el marco del 75° aniversario de la localidad y que representa de manera simbólica la llegada de la inmigración ruso-judía a esta región, con la imagen de un criollo a caballo que recibe a una familia de inmigrantes en una carro.
«Este monumento refleja simbólicamente esa llegada de la inmigración ruso-judía a este territorio y la bienvenida de la mano de un criollo a caballo que ve ve llegar una chata rusa con una familia de inmigrantes, y es el origen más simbólico de la localidad de Rivera, la llegada de esos carros y esa mano tendida de quien los cobijó en un primer galpón de ovejas para poder darles un resguardo a la intemperie total a la que vinieron», expresó.
En ese sentido, subrayó que el monumento “es más que simbólico”, ya que refleja el origen mismo de la comunidad y debería ser el escenario central de los actos conmemorativos, algo que este año no ocurrió.
«Ese monumento es más que simbólico, ese monumento debe contener no sólo el valor histórico y cultural que en si tiene, sino que debe ser el marco obligado para los actos aniversarios de la localidad» y en ese sentido le apuntó al municipio: «Este año no se hizo en el monumento a los primeros pobladores y, voy a emitir una opinión con respecto a lo que dijo el Concejal Alejandro Holzmann….., no se si es por el deterioro del monumento. El deterioro viene de bastante tiempo. Por eso llega un momento en que uno empieza a prestar atención y nota que es hasta riesgoso, que esa obra maravillosa que hizo el escultor corre el riesgo de caer integramente» aseveró.
Asimismo, planteó que si bien existen otras urgencias, como el mantenimiento de calles, la preservación del patrimonio histórico también es una prioridad, ya que contribuye a la construcción de la identidad colectiva: «Es urgente…, quiza muchos van a decir, como suelen hacerlo en redes sociales, porque hacerse cargo del monumento y no de tapar los pozos, es verdad, ambas cosas son urgentes, pero tiene que ver con el valor histórico y la construcción de la subjetividad de un pueblo como lo es Rivera»
Propuesta técnica y pedido de idoneidad
La concejal informó además que acompañó el proyecto con un presupuesto elaborado por el escultor Andrés Ferneri, de reconocimiento nacional e internacional, con el objetivo de que el Ejecutivo cuente con una referencia para evaluar la intervención: «lo pongo a consideración del Departamento Ejecutivo para que lo evalúe y lo pueda comparar con alguno que quizá este gestionando», señaló.
En ese marco, solicitó que la eventual restauración sea realizada con «criterios profesionales, seriedad e idoneidad, respetando la originalidad de la obra».
El respaldo institucional y un pedido de disculpas
Por su parte, el concejal Leandro Varela mencionó que distintas instituciones de Rivera, como el Centro Cultural Israelita, el Museo de la Colonización Judía y la Biblioteca Popular, habían presentado previamente una nota solicitando la puesta en valor del monumento.
Varela explicó que, debido a un malentendido administrativo, el pedido no fue tratado en el recinto como correspondía, y aprovechó la sesión para pedir disculpas públicamente a las instituciones involucradas.
Aprobación unánime
Finalmente, el proyecto fue tratado sobre tablas y aprobado por unanimidad, reflejando el consenso político sobre la necesidad de preservar uno de los símbolos más representativos de la historia y la identidad de Rivera.



















