
Faltan 45 días para el comienzo del Mundial 2026. Como en cada previa de una nueva edición de la mayor competencia deportiva del planeta, la editorial italiana Panini lanzará en estos días su histórico álbum de figuritas en la Argentina.
El precio de los característicos sobres se multiplicó por 13 en los últimos cuatro años, lo que eleva el costo de completar el álbum. Esta cifra cuadruplica el gasto necesario en la edición anterior y refleja el efecto de la inflación sobre una de las tradiciones más arraigadas entre los fanáticos del fútbol en el país.
El nuevo ejemplar, que, según pudo saber Infobae, estará disponible en el país entre este jueves 30 de abril y el próximo lunes 4 de mayo, se comercializará a $15.000 por unidad, mientras que los sobres de siete figuritas tendrán un precio de $2.000 cada uno, cuando hace cuatro años costaban 150 pesos.
El impacto inflacionario resulta visible en la evolución de los precios: el álbum costaba $50 en Rusia 2018, subió a $750 en Qatar 2022 y ahora llega a $15.000, lo que representa un aumento de 1.900% respecto de la edición anterior. El precio del sobre de figuritas, que tradicionalmente equivalía a “medio dólar”, también superó esa referencia. De acuerdo con la cotización informal, cada sobre de siete figuritas supera los USD 1,70, triplicando el valor internacional registrado en los dos mundiales previos.
En tanto, si se compara con la capacidad de compra del Salario Mínimo Vital y Movil, que en 2018 era de $10.000, se podían comprar 200 álbumes o 666 sobres -el álbum costaba $50 y el sobre $15-. Para Qatar 2022, el salario mínimo subió a $54.550, el álbum pasó a $750 y el sobre a $171, lo que permitía adquirir 73 álbumes o 319 sobres. Hoy, con un salario mínimo de $357.800, el álbum cuesta $15.000 y el sobre $2.000: alcanza apenas para 23 álbumes o 178 sobres.
Un álbum más grande y con récord de figuritas
La editorial Panini, con sede en Módena y presencia en 150 países, justificó los aumentos en la expansión del formato: la Copa Mundial 2026 será la primera en contar con 48 selecciones nacionales y el álbum batió su propio récord, con 112 páginas y espacio para 980 figuritas, la mayor cantidad desde el inicio de la colección. Además, la editorial lanzó portadas diferenciadas para América, México y una edición global, fortaleciendo el carácter internacional del evento.
El Mundial, que se disputará desde el 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, impulsó también una mayor demanda de figuritas especiales. Cada sobre incluye, además de los futbolistas, secciones específicas para los países anfitriones, la pelota oficial, el trofeo y la mascota.
Además, cada selección nacional aparece con 16 jugadores. El álbum del último campeón del mundo reúne nombres como Emiliano Dibu Martínez, Nahuel Molina, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico y Leonardo Balerdi en defensa. En el mediocampo se suman Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul, Exequiel Palacios y Leandro Paredes, junto a las incorporaciones de Nico Paz y Franco Mastantuono. En delantera figuran Julián Álvarez, Lautaro Martínez, Nicolás González, Giuliano Simeone y el capitán Lionel Messi, quien integra la colección por última vez tras una presencia ininterrumpida desde Alemania 2006.
Algunos futbolistas de peso en ciclos anteriores, como Gonzalo Montiel, Marcos Acuña, Lisandro Martínez y Thiago Almada, quedaron excluidos de la edición 2026, a pesar de su trayectoria reciente en la selección.
La edición actual del álbum introduce novedades tecnológicas. Panini lanzó una versión digital que permite a los usuarios completar la colección en línea mediante la página web y la aplicación oficial. Cada usuario recibe dos sobres virtuales diarios, con cinco figuritas cada uno, aunque la cantidad es menor a los sobres físicos. La propuesta digital busca mantener el interés de los más jóvenes y adaptarse a nuevos hábitos de consumo, al tiempo que reproduce el esquema tradicional del coleccionismo: el intercambio de figuritas y la búsqueda de las piezas más difíciles siguen siendo parte central de la experiencia.
Pese a la irrupción de la tecnología, la edición física conserva un fuerte valor simbólico y emocional para los fanáticos argentinos. El ritual de buscar la figurita que falta adquiere un nuevo significado en el contexto actual, donde el precio de la nostalgia se mide en billetes y la ilusión de completar el álbum se transforma en un desafío económico para miles de hogares. (Infobae)

















