El mes de mayo terminará con un evento astronómico especial. Durante la noche del domingo 31 podrá observarse una combinación poco habitual entre una llamada “Luna azul” y una microluna, un fenómeno que despertará la atención de aficionados y observadores del cielo.
Pese a su nombre, la Luna azul no implica que el satélite natural de la Tierra vaya a verse de color azul. El término se utiliza para describir la segunda luna llena que ocurre dentro de un mismo mes calendario.
En este caso, la primera luna llena se registró el 1 de mayo y la segunda llegará el próximo 31, algo que sucede con poca frecuencia.
Qué es una microluna
A esta particularidad se sumará además el fenómeno conocido como microluna, que ocurre cuando la luna llena coincide con el momento en que el satélite se encuentra cerca del apogeo, es decir, el punto más alejado de su órbita alrededor de la Tierra.
Por esa mayor distancia, la Luna puede verse ligeramente más pequeña y con menor brillo respecto a una luna llena habitual.
Según registros astronómicos, la luna llena se producirá el 31 de mayo a las 08:45 UTC, lo que equivale a las 5:45 de la mañana en Argentina. Sin embargo, el mejor momento para observar el fenómeno será durante la noche del domingo, cuando la Luna aparezca sobre el horizonte.
Cómo observar el fenómeno
El evento podrá verse sin necesidad de telescopios ni equipamiento especial, aunque la visibilidad dependerá de las condiciones climáticas y de la contaminación lumínica de cada lugar.
Por eso, especialistas recomiendan buscar espacios abiertos, alejados de luces intensas y con buena visibilidad hacia el horizonte.
Si bien la coincidencia entre Luna azul y microluna no genera efectos extraordinarios ni modifica el color del satélite, sí convierte al cierre de mayo en una oportunidad especial para disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más curiosos del año.
De acuerdo con los calendarios astronómicos, la próxima Luna azul estacional se producirá el 20 de mayo de 2027.


















