Santiago Caputo, uno de los principales asesores de Javier Milei, tuvo un papel central en la operación que permitió a Flávio Bolsonaro abandonar Brasil y viajar hacia Estados Unidos junto a su familia. Según fuentes de la Casa Rosada, el estratega presidencial estuvo en Puerto Iguazú durante la noche del martes y siguió de cerca los movimientos que terminaron con la partida del senador brasileño en un avión privado.
La operación involucró contactos entre sectores de los gobiernos de Argentina y Estados Unidos. De acuerdo con las fuentes citadas, Santiago Caputo monitoreó el operativo desde sus primeras etapas, cuando empresas vinculadas a la Embajada estadounidense contrataron a la firma argentina Baires Fly para concretar el traslado.
El vuelo se realizó en un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, que permaneció en el aeropuerto de Puerto Iguazú desde el lunes por la noche. La aeronave despegó a las 00.21 del miércoles con Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas a bordo. El destino declarado fue Guayaquil, Ecuador, desde donde el grupo habría continuado su recorrido hacia Estados Unidos.
El vínculo de Caputo con el entorno de Trump
Aunque no tiene un cargo formal dentro del organigrama del Gobierno nacional, Santiago Caputo ejerce influencia sobre áreas estratégicas de la administración libertaria y mantiene comunicación directa con dirigentes del trumpismo. Esos contactos habrían sido relevantes para articular el operativo internacional, según las versiones surgidas desde la Casa Rosada.
Las fuentes oficiales también sostuvieron que las gestiones involucraron a autoridades brasileñas, aunque no se conocieron detalles públicos sobre el alcance de esa comunicación ni sobre el grado de participación de cada gobierno.
El propio Donald Trump confirmó que Flávio Bolsonaro había pasado por territorio argentino antes de emprender el viaje hacia Estados Unidos. La declaración del mandatario estadounidense aportó un elemento público a una secuencia que, hasta entonces, se había desarrollado con un alto grado de reserva.
Una salida en medio de la presión judicial
El traslado se produjo después de que Flávio Bolsonaro perdiera la segunda vuelta presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva y en medio de la tensión con la Justicia brasileña. El juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal, había ordenado al senador entregar sus pasaportes en un plazo de 24 horas.
En ese contexto, la presencia de Caputo en Puerto Iguazú y su presunto seguimiento de la operación colocaron al asesor presidencial en un lugar relevante dentro de la trama política y diplomática que rodeó la salida del dirigente brasileño.
La participación atribuida al funcionario informal de Milei también expone el peso de sus vínculos internacionales, en particular con el círculo político de Trump. Sin embargo, todavía quedan interrogantes sobre el alcance de su intervención, los términos de la coordinación entre ambos gobiernos y las condiciones en las que se organizó el traslado.
(MDZ)


















