El cierre de Papelera del Sur, perteneciente a Interpack, continúa generando repercusiones en Tornquist. Tras conocerse la decisión empresarial que afectaría directamente a alrededor de 160 familias, el exintendente municipal Sergio Bordoni expresó su indignación, responsabilizó políticamente al Gobierno nacional por la situación económica y lanzó fuertes cuestionamientos contra los dirigentes locales de La Libertad Avanza.
En diálogo con FM de la Ciudad 99.5, el exjefe comunal advirtió que las consecuencias de la pérdida de esta fuente laboral no se limitarán a los trabajadores de la planta, sino que también alcanzarán a comercios, proveedores, estaciones de servicio y otras actividades que dependen del movimiento económico generado por la fábrica.
La entrevista también estuvo atravesada por la polémica política surgida durante el acto por el aniversario de Tornquist, luego de que un concejal de La Libertad Avanza se retirara durante el discurso de la intendenta Estefanía Bordoni y el espacio difundiera posteriormente un comunicado de repudio.
Duras críticas por el cierre de la fábrica
Bordoni manifestó su preocupación por la pérdida de una empresa que durante décadas formó parte de la estructura productiva de Tornquist y cuestionó las políticas económicas del presidente Javier Milei.
«Hoy 160 familias se quedan en la calle en Tornquist, eso es lo que indigna cuando hablan y defienden esta gestión de gobierno de economía que está destruyendo todas las fábricas nacionales», manifestó.
En ese sentido, recordó que la papelera había atravesado diferentes períodos de dificultades económicas sin llegar a interrumpir definitivamente su actividad.
«Mirá que pasó temporales Papelera. Pasó por todos los temporales habidos y por haber de la economía nacional, provincial, como quieran llamarla, y nunca cerró. ¿Con quién se cierra? Con el gobierno de Javier Milei», sostuvo.
Para el exintendente, la decisión representa un golpe especialmente significativo para una comunidad en la que numerosas familias construyeron su historia laboral alrededor de la fábrica.
El impacto económico que podría extenderse a toda la ciudad
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con las consecuencias que la pérdida de esos puestos de trabajo podría provocar sobre el resto de la economía local.
«Tenemos un problema de Tornquist ahora. No es un problema del país, es un problema de Tornquist, que son 160 familias en forma directa», expresó.
En esa línea, planteó interrogantes sobre la cantidad de actividades comerciales y laborales que podrían verse perjudicadas por la desaparición de los ingresos que aportaban los trabajadores de la papelera.
«¿Cuántos comercios de Tornquist van a dejar de trabajar? ¿Cuánta gente que tiene trabajo en Papelera indirectamente va a quedarse sin trabajo? ¿Cuántos comercios? ¿Cuántas estaciones de servicio?», cuestionó.
Bordoni insistió en que el problema excede el cierre de la planta y apuntó a la necesidad de encontrar respuestas para las familias afectadas.
«¿Cómo le solucionamos la vida a 160 personas que se quedaron sin trabajo?», preguntó.
Cuestionamientos a La Libertad Avanza tras el aniversario
Durante la entrevista, el exjefe comunal también se refirió a la controversia política generada durante el acto por el aniversario de Tornquist.
Bordoni cuestionó la decisión del concejal de La Libertad Avanza que se retiró durante el discurso de la intendenta Estefanía Bordoni y defendió que se abordara la situación económica nacional en una celebración institucional.
«Uno tiene que aguantar a veces, como en el acto de ayer, que un concejal de La Libertad Avanza se ha retirado porque dice que hacemos política cuando hablamos de la situación económica del país. Y hoy nos despertamos con el cierre de la fábrica de Interpack», señaló.
También criticó el comunicado difundido por ese espacio político en repudio a las palabras de la jefa comunal.
«Encima hacen un comunicado en repudio al discurso de la intendenta municipal. Pero bueno, la verdad que esto ya es moneda común: cierran los negocios, cierran las fábricas y está todo bárbaro», manifestó.
En ese contexto, desafió a los referentes locales de La Libertad Avanza a presentar alternativas para los trabajadores que perderán sus empleos.
«Hace meses que los escucho hablar y que tienen soluciones para todo. Bueno, a ver, si tienen soluciones para todo, ¿cómo le solucionamos la vida a 160 personas que se quedaron sin trabajo?», expresó.
Bordoni también cuestionó a algunos dirigentes que realizan transmisiones en vivo para analizar la gestión municipal y puso en discusión su experiencia en la administración de actividades privadas.
Una fábrica vinculada con generaciones de familias
El exintendente recordó la importancia histórica de la papelera para Tornquist y destacó el papel que tuvo como fuente de trabajo para distintas generaciones de vecinos.
«Una fábrica que hace años estaba abierta y que dio muchísimo trabajo. Muchísima gente crió sus hijos, los mandó a estudiar a la universidad pública», destacó.
En particular, mencionó que numerosos trabajadores pudieron sostener económicamente los estudios universitarios de sus hijos en Bahía Blanca gracias a los ingresos obtenidos en la empresa.
Por otra parte, reconoció que una parte de la sociedad acompañó electoralmente al actual Gobierno nacional con la expectativa de un cambio político y económico.
«Inclusive muchísimos tal vez hayan votado al gobierno de Milei porque pensaban en un cambio. Mirá qué cambio les vino. Lamentablemente, pobre gente», expresó.
Sin embargo, también consideró que la dirigencia política tradicional debe asumir responsabilidades y revisar sus propios errores.
«Yo entiendo, porque estábamos cansados de los políticos, sí es cierto. Y a veces nos tenemos que hacer cargo y hacer una autocrítica también en el peronismo», señaló.
Preocupación por las indemnizaciones y el futuro de los trabajadores
Bordoni manifestó además su preocupación por las condiciones en las que se resolverán las desvinculaciones laborales y el futuro económico de los empleados.
En particular, cuestionó el alcance de las indemnizaciones que podrían recibir los trabajadores y advirtió que, aun cuando la empresa cumpla con los pagos correspondientes, el problema social permanecerá en Tornquist.
«No va a pasar nada porque encima con las indemnizaciones, que están siempre a favor de las empresas, lo van a arreglar con dos pesos con cincuenta. Y el problema después va a quedar en el distrito», sostuvo.
Sus declaraciones se conocieron mientras los trabajadores y sus representantes sindicales analizaban los pasos a seguir tras la comunicación del cierre de la planta.
Contacto con el gremio y preocupación por la situación financiera
Consultado sobre las gestiones realizadas luego de conocerse la noticia, Bordoni confirmó que mantuvo contacto con Gustavo Lanaro, representante sindical de los trabajadores de la papelera.
«Con Gustavo Lanaro hablé por el tema, porque cuando me entero hablé con Gustavo Lanaro y ahora estaba reunido con el directorio», explicó.
También hizo referencia a las dificultades financieras que atraviesan numerosos trabajadores y mencionó las obligaciones crediticias que muchos mantienen con el Banco de la Provincia de Buenos Aires.
En ese marco, señaló un incremento de la morosidad bancaria, que, según los datos que mencionó durante la entrevista, pasó del 2% al 23% entre los períodos que comparó. Utilizó esa referencia para ilustrar el deterioro de la situación económica de las familias.
«Hoy nos tocó a Tornquist»
Hacia el final de la entrevista, Bordoni volvió a cuestionar el rumbo económico del Gobierno nacional y planteó que el cierre de Papelera del Sur debe analizarse dentro de un escenario más amplio de dificultades para la industria.
«Esto pasa a nivel país. Hoy nos tocó a Tornquist», expresó.
El exintendente insistió en que la principal preocupación debe centrarse en las familias que perderán sus ingresos y en las consecuencias que esa situación tendrá sobre el comercio y la actividad económica de la ciudad.
El cierre de Papelera del Sur abre así un escenario de incertidumbre para Tornquist, no solamente por los alrededor de 160 puestos de trabajo directos afectados, sino también por el impacto que la desaparición de una de sus principales fuentes industriales de empleo podría generar sobre el conjunto de la economía local.
(Con información de Noticias Tornquist)


















