
Bronca, dolor e incredulidad son los sentimientos que atraviesan a la familia Real y a gran parte de la comunidad de Guatraché, tras conocerse que el autor de un robo seguido de incendio en una tienda local recuperó la libertad después de apenas 25 días detenido.
El hecho ocurrió hace menos de un mes, cuando un hombre ingresó a robar a un comercio y luego lo prendió fuego, reduciendo a cenizas años de trabajo y esfuerzo. La rápida investigación policial permitió detener al autor, identificado como Hugo Dardo Gallardo, quien fue puesto a disposición de la Justicia.
La comerciante afectada, Anahí Real, expresó su indignación en un escrito público:
“Eso fue todo lo que la ‘justicia’ consideró suficiente para quien robó, destruyó y redujo a cenizas el esfuerzo de toda una vida. Veinticinco días tras las rejas para luego salir como si nada, mientras las víctimas seguimos contando pérdidas, reconstruyendo con dolor y respirando humo en el alma. No hay forma de llamar a esto justicia”.
La damnificada sostuvo que la decisión judicial constituye “una burla y una impunidad disfrazada de legalidad”, y cuestionó que el sistema proteja más “al agresor que al agredido, al que destruye que al que construye”.
En su extenso descargo, Real planteó interrogantes que rápidamente se replicaron en la sociedad guatrachense:
“¿De qué sirve esforzarse, trabajar, apostar al futuro, si en apenas segundos alguien puede arruinarlo todo y en apenas días ser recompensado con libertad? ¿Qué mensaje le deja esto a la sociedad? Que el crimen no paga. Que la destrucción no tiene consecuencias. Que la justicia es un simulacro vacío”.
Finalmente, la mujer llamó a no naturalizar la impunidad y a sostener la memoria colectiva:
“No pienso callar. Porque el silencio solo protege al culpable: Hugo Dardo Gallardo. La justicia que no condena al culpable, condena dos veces a la víctima. Y yo no estoy dispuesta a quedarme callada”.
(con información de La Arena)

















