
El complejo portuario de Bahía Blanca cerró el mes de noviembre con cifras récord, superando ampliamente las expectativas del sector. De acuerdo al último informe de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca (BCPBB), durante ese mes se embarcaron 990.969 toneladas, lo que representa un crecimiento interanual del 102% en comparación con noviembre de 2024, la mayor variación registrada en lo que va del ciclo.
Este desempeño consolida una tendencia de recuperación sostenida para el sector agroexportador regional, según destacó el informe difundido por Sudoeste BA. En el acumulado de los primeros once meses de 2025, el puerto ya totaliza 11.724.437 toneladas, lo que implica un incremento del 21,5% respecto del mismo período del año pasado.
Soja y trigo, los grandes protagonistas
Uno de los datos más sobresalientes del reporte es el fuerte repunte del poroto de soja, que en noviembre alcanzó 407.734 toneladas embarcadas, incrementando su participación en el total en 12 puntos porcentuales respecto de octubre. El contraste es significativo: en noviembre de 2024 no se habían registrado embarques de soja.
El trigo también mostró un comportamiento destacado, con una variación interanual del 103%, reafirmando su rol clave dentro de la operatoria portuaria.
Nuevos liderazgos en los mercados compradores
El informe de la BCPBB evidencia además un reordenamiento en los destinos de exportación. Arabia Saudita desplazó a China como principal comprador de cebada en comparación con el mes anterior, mientras que Perú se consolidó como un socio estratégico en trigo y maíz, ubicándose en el segundo lugar de compras para ambos cultivos.
Este movimiento relegó a mercados tradicionales como Bangladesh (en trigo) y Malasia (en maíz), marcando una mayor diversificación comercial.
Una tendencia que fortalece la logística regional
El crecimiento del 102% en noviembre no solo representa un dato estadístico, sino que refleja una mayor fluidez en la cadena logística y una respuesta eficiente del puerto ante la demanda internacional. La diversificación de destinos, con el avance de Arabia Saudita y Perú, reduce la dependencia de mercados específicos como el chino y aporta mayor estabilidad a la operatoria del complejo portuario de Bahía Blanca.
De este modo, el principal nodo exportador del sudoeste bonaerense se posiciona nuevamente como un actor estratégico dentro del comercio exterior argentino.

















