
En el marco del Día Internacional del Preservativo, que se celebra cada 13 de febrero y en la previa del Día de San Valentín/de los Enamorados, la AIDS Healthcare Foundation (AHF) señaló que la prevención del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) “está en riesgo por la falta de financiamiento y de acceso a preservativos”.
“Según el Global AIDS Update 2025 de ONUSIDA, entre 2016 y 2022 la compra internacional de preservativos cayó cerca de un 30% en comparación con el periodo 2010–2016. Al mismo tiempo, las iniciativas de promoción del preservativo en países de ingresos bajos y medianos se redujeron casi un 50% desde 2010, debilitando tanto el incentivo a su uso como su disponibilidad en comunidades clave», agregaron.
¿Pero qué sucede en Argentina? De acuerdo con la organización, “la situación es aún más compleja”. Según ellos, en 2024 la distribución de preservativos cayó un 64%, mientras que en 2025 el Gobierno no alcanzó a asignar los preservativos comprados para distribución gratuita debido a que ingresaron al stock el pasado 16 de diciembre y permanecieron en cuarentena.

Por otro lado, los datos recopilados de los Centros Comunitarios de Salud Sexual (CCSS) de AHF Argentina, correspondientes a 2024 y 2025, indican que la disminución del uso del preservativo “es una problemática que atraviesa a la sociedad en su conjunto”.
Ante la falta de información pública, desinformación la población joven es la más vulnerable y concentra los niveles más altos de ITS. Según AHS, los varones cis representan el 77,7% de los diagnósticos positivos, seguidos por mujeres cis (20,1%), mujeres trans (1,9%) y varones trans (0,4%).
De acuerdo con José María Di Bello de la Fundación Grupo Efecto Positivo (GEP), hay un desabastecimiento total de preservativos y se han repartido remanentes de la gestión anterior. “No se ha hecho una sola compra durante este gobierno”, indicó.
“En este contexto es obvio que van a aumentar los casos de ITS. Hay algo muy importante que señalar: la caída del acceso al preservativo no es de conducta; es un problema de acceso y de abandono estatal. Es fundamental. No hay ESI ni insumo, entonces no se usa. Lo venden como una conducta individual, pero no hay campañas”, reflexionó Di Bello.
Fuente: Página 12
















