
La reciente reforma laboral aprobada en Argentina incorporó una serie de medidas que, según especialistas, podrían generar una disminución en los recursos del sistema previsional administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
Entre los aspectos más cuestionados se encuentran la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y la reducción de contribuciones patronales, dos herramientas que, de acuerdo con distintos analistas, podrían afectar el financiamiento del sistema jubilatorio.
El proyecto establece distintos mecanismos vinculados al empleo registrado, el blanqueo laboral y los costos de despido, aunque especialistas en derecho laboral y previsional advierten que varias de esas disposiciones implican menores aportes al sistema de seguridad social, lo que se suma a otras medidas recientes que ya venían reduciendo los ingresos del organismo previsional.
Cambios en aportes y contribuciones
El abogado laboralista Aníbal Paz señaló que uno de los puntos centrales de la reforma es la ampliación de los conceptos considerados no remunerativos dentro del salario.
Estos rubros no generan aportes ni contribuciones a la seguridad social, lo que implica una reducción directa en los recursos destinados al sistema jubilatorio.
Entre los beneficios incluidos dentro de esta categoría se encuentran servicios de comedor, reintegros de gastos médicos, odontológicos y farmacéuticos para el trabajador y su grupo familiar cuando son cubiertos por el empleador.
Según explicó el especialista, estos conceptos quedan excluidos del cálculo de aportes previsionales y de las contribuciones patronales destinadas al sistema jubilatorio.
Beneficios para regularizar empleo
Otro de los capítulos de la reforma establece un esquema de promoción del empleo registrado a través del Programa de Promoción de Empleo Registrado (PER).
La iniciativa contempla la condonación de deudas vinculadas a contribuciones a la seguridad social, aunque la reglamentación deberá definir los porcentajes exactos de quita sobre capital, intereses y multas.
No obstante, la ley fija un piso mínimo de condonación del 70% del total adeudado, además de incentivos para cancelar deudas al contado y beneficios especiales para micro, pequeñas y medianas empresas.
Especialistas advierten que este mecanismo también implicará menores ingresos para el sistema previsional, ya que parte de las deudas históricas dejarán de ser recuperadas.
Blanqueo laboral y aportes previsionales
La reforma también incorpora un régimen de blanqueo de trabajadores no registrados.
En ese marco, se reconocerán hasta cinco años de servicios para el acceso a la jubilación de quienes sean regularizados. Sin embargo, esos períodos reconocidos no incluirán el ingreso retroactivo de los aportes previsionales que no fueron realizados en su momento.
Además, los meses o años computados mediante este proceso no serán considerados para el cálculo del haber jubilatorio futuro.
Reducción de contribuciones patronales
El proyecto también incorporó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que prevé una reducción de las alícuotas patronales durante 48 meses para nuevas relaciones laborales.
La medida apunta a estimular la contratación formal de trabajadores, aunque al mismo tiempo implicará una reducción temporal de ingresos para el sistema previsional.
El Fondo de Asistencia Laboral
Uno de los puntos más debatidos de la reforma es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo destinado a financiar el pago de indemnizaciones por despido.
El fondo se integrará mediante una contribución mensual obligatoria, que será de:
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1% de las remuneraciones en el caso de grandes empresas.
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2,5% en micro, pequeñas y medianas empresas.
Estos aportes se calcularán sobre la misma base salarial utilizada para las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
El abogado Luis Ramírez sostuvo que el FAL tiene “dos objetivos, uno declarado y otro oculto”. Según su análisis, el objetivo formal es facilitar el pago de indemnizaciones laborales, aunque también podría utilizarse para financiar al Tesoro mediante la compra de títulos de deuda pública.
Impacto en el sistema jubilatorio
De acuerdo con distintos especialistas, la combinación de estas medidas podría profundizar los problemas de financiamiento del sistema previsional.
Entre los factores señalados aparecen la ampliación de rubros no remunerativos, la reducción de contribuciones patronales, las condonaciones de deuda previsional y el reconocimiento de aportes en procesos de blanqueo sin ingreso efectivo de cotizaciones.
A este escenario se suma la reciente eliminación de la moratoria previsional, lo que ya comenzó a reducir el número de personas que acceden a la jubilación.
Debate por una futura reforma previsional
En este contexto, distintos analistas sostienen que el Gobierno evalúa avanzar en el futuro con una reforma previsional de mayor alcance.
Entre los puntos que aparecen en discusión se mencionan una posible suba gradual de la edad jubilatoria, la revisión de regímenes diferenciales —entre ellos el de docentes— y cambios en el sistema de pensiones por viudez, según informó el diario Clarín.
Mientras tanto, el bono previsional de hasta 70.000 pesos, destinado a jubilados que perciben el haber mínimo, continúa congelado desde hace dos años sin actualización por movilidad.

















