
Los servicios de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) experimentaron en las últimas semanas una reducción de frecuencias que, en determinadas líneas, alcanzó hasta el 30% y afecta a miles de pasajeros. Esta medida, adoptada por las empresas de transporte, responde al aumento del precio del gasoil, que registró una suba acumulada del 25% en un mes por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
«Se va a agudizar la situación«, advirtieron representantes del sector, que además ya dejaron entrever que podría haber un paro este miércoles 8 de abril si no aparece una solución o alternativa de parte de las autoridades. «Que funcione el transporte mañana depende de que entreguen gasoil, de que los bancos den descubierto y de que colabore el sindicato; si no mañana no sé qué empresa va a trabajar. Va a estar muy complicado«, precisó el titular de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), Marcelo Pasciuto, en diálogo con Futurock.
La menor cantidad de unidades en circulación se tradujo en las calles en largas filas en las paradas de la Ciudad y el Conurbano bonaerense y ha generado el eco de las quejas de los usuarios por las demoras y aglomeraciones debido a la menor cantidad de unidades disponibles. En varios puntos álgidos de concurrencia de personas en busca de traslados se observaron congestiones que complican la movilidad cotidiana de quienes dependen del transporte público para moverse de un lado a otro.
Por ejemplo, en la estación de Constitución, se pudieron ver hasta tres filas paralelas para subir a un mismo colectivo, en un contexto de colapso. Fue así que las quejas entre los usuarios empezaron a multiplicarse, como quien señaló: «En 10 minutos entro al trabajo y todavía sigo acá». Otro sumó su reclamo y resaltó la situación de incremento de los pasajes que se acumula mes a mes: «Cada vez más caro y el servicio empeora«.
Desde la secretaría de Transporte notificaron que están monitoreando el funcionamiento de los servicios, mientras persiste el reclamo del otro lado de que la asistencia que reciben es insuficiente para compensar el alza del combustible y de otras cuentas claves para la operativa.
Las cámaras empresarias, por su parte, señalaron que no han recibido ninguna respuesta concreta de los funcionarios nacionales o provinciales del área que les permitan afrontar el aumento de los costos.
Pasciuto advirtió que en una jornada próxima «podría no haber colectivos» debido al atraso en la acreditación de subsidios por parte del Gobierno nacional y de la provincia de Buenos Aires. Y explicó que esto es clave para poder pagar salarios: «Es un monto muy importante y no se acreditó ni un peso«.
«Al subir tanto el combustible se hace inviable el tema. Las empresas hoy no tienen para pagar el sueldo mañana«, puntualizó.
Como medida de fondo, las compañías piden una revisión de la estructura de precios y subsidios, por lo que, en una carta dirigida al secretario de Transporte, Fernando Herrmann, solicitaron que se contemple el incremento del combustible y que se otorgue la asignación adicional reclamada para abril. La última adecuación de costos se había calculado con un gasoil de $1.744,15 por litro, cuando hoy el estimado es de $1.915, lo que implica una diferencia próxima al 10%. (El Canciller)

















