Intendentes de distintos puntos del país se movilizaron este martes hacia el Ministerio de Economía para visibilizar la crítica situación financiera que atraviesan los municipios y exigir respuestas concretas al Gobierno nacional. La protesta fue impulsada por la Federación Argentina de Municipios (FAM), que además presentó un documento con una serie de reclamos formales.
La convocatoria se resolvió tras una reunión virtual que reunió a jefes comunales de diversas provincias, quienes coincidieron en un diagnóstico común: la caída de ingresos y el recorte de transferencias nacionales ya impactan de lleno en la gestión cotidiana de los distritos.
Fuerte crítica al rumbo económico
Uno de los principales voceros de la jornada fue el intendente Ariel Sujarchuk, quien alertó sobre la gravedad del escenario.
“El objetivo de esta jornada es hacer pública la situación que estamos viviendo los intendentes, en representación de nuestros vecinos. Somos quienes convivimos todos los días con la gente”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó el aumento de costos:
“El aumento de la nafta es abismal, duplica la inflación. Todos los servicios públicos han subido entre 700 y 1000 por ciento”, remarcó.
Además, apuntó contra el Ministerio de Economía al considerar que “es cínico y agresivo” al responsabilizar a los municipios por la presión impositiva:
“Se cargan sobre las tasas municipales cuando, en realidad, son los tributos nacionales los que encarecen los costos. Necesitamos que bajen esos impuestos y que se hagan cargo de las rutas”, reclamó.
Sujarchuk también destacó el carácter federal del reclamo:
“Acá hay intendentes de todo el país, desde Tierra del Fuego hasta Jujuy. Estamos diciendo basta, así no se puede seguir”.
“El Gobierno nacional está cercenando derechos”
Por su parte, el intendente Ricardo Marino se sumó al reclamo y subrayó la importancia de una postura conjunta:
“Unidos siempre tenemos más fuerza y toda petición se robustece con el acompañamiento de intendentes de la provincia y del país”, sostuvo.
En la misma línea, advirtió:
“El Gobierno nacional está cercenando derechos a las provincias y eso termina perjudicando directamente a cada uno de los distritos”.
Al referirse a su municipio, graficó el impacto del contexto económico:
“No llueve dinero, no llueve trabajo, no llueve obra pública”, expresó, y agregó:
“Hoy, en mi pueblo, ya hay hambre”.
Amplio respaldo político
La movilización contó con la presencia de funcionarios del gobierno bonaerense, entre ellos Carlos Bianco, Gabriel Katopodis, Andrés Larroque, Silvina Batakis y Javier Rodríguez.
También participaron intendentes de distintos espacios políticos, incluidos referentes de La Cámpora como Julián Álvarez, Damián Selci, Iván Villagrán, Waldemar Giordano y Eva Mieri; dirigentes del MDF como Mario Secco, Cecilio Salazar, Ricardo Alessandro, Fabián Cagliardi y Julio César Marini; y representantes del radicalismo como Emilio Cordonnier, Pablo Barrena, Miguel Gargaglione y Lisandro Hourcade, entre otros.
Reclamos centrales: combustibles, obra pública y asistencia
Uno de los ejes más sensibles fue el precio de los combustibles. Los intendentes exigieron retrotraer los valores al 1 de marzo y cuestionaron el destino del Impuesto a los Combustibles Líquidos, al sostener que no se traduce en obras viales ni en alivio para los usuarios.
Asimismo, reclamaron la reactivación de la obra pública, paralizada en distintos puntos del país, y advirtieron que su freno profundiza la recesión en las economías locales.
Los jefes comunales también remarcaron la caída en la recaudación propia producto de la retracción económica, lo que agrava el cuadro financiero, y alertaron sobre el rol de los municipios como primera línea de contención social, cada vez más exigida ante el aumento de la demanda.
En este contexto, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de judicializar los reclamos si no hay respuestas por parte del Gobierno nacional.
El documento de la FAM
En el documento presentado, la FAM sostuvo:
“Los municipios somos el primer mostrador de la democracia. Es en nuestras comunidades donde las variables macroeconómicas se traducen en realidades concretas”.
Además, advirtió sobre una combinación de factores críticos:
disminución de recursos, incremento de costos, eliminación de herramientas productivas y mayor presión sobre los sectores más vulnerables.
Finalmente, el organismo planteó la necesidad de avanzar en soluciones:
“Desde una perspectiva federal y con responsabilidad institucional, acercamos este diagnóstico para contribuir a sostener el entramado social y productivo de la Argentina”.
La movilización dejó expuesta una creciente tensión entre los gobiernos locales y la administración nacional, en un contexto marcado por el ajuste fiscal, la recesión económica y el aumento de la demanda social en todo el país.
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