
De cara al próximo Día del Trabajador, el inicio de un nuevo fin de semana largo encuentra al sector turístico con un panorama poco alentador: las reservas son mínimas en gran parte del país, según un relevamiento de la Agencia Noticias Argentinas.
El informe indica que el nivel de ocupación es prácticamente nulo en destinos tradicionales como la costa atlántica bonaerense, las sierras y el norte argentino, lo que genera preocupación en las economías regionales.
En Mar del Plata, por ejemplo, la situación es especialmente marcada: los hoteles que permanecen abiertos tienen disponibilidad plena, en un contexto donde incluso varios establecimientos optaron por cerrar ante la baja demanda.
“Estos fines de semana históricamente servían no solo para el presente, sino también para proyectar las vacaciones de invierno, algo que hoy ya no ocurre”, señaló un operador turístico local, quien advirtió que, de mantenerse esta tendencia, podría tratarse de una de las peores temporadas de la historia.
Un escenario similar se repite en destinos como Villa Gesell, Pinamar y el Partido de La Costa, donde el sector mantiene expectativas de un eventual repunte de último momento, condicionado por el clima y otros factores.
En el norte del país, la excepción la marcan las Cataratas del Iguazú, que alcanzan cerca de un 70% de reservas, aunque todavía cuentan con disponibilidad.
Por su parte, los destinos vinculados al turismo invernal aparecen como los más favorecidos. En San Carlos de Bariloche, el nivel de ocupación es alto y se acerca al lleno total, mientras que en San Martín de los Andes el movimiento es, por el momento, más moderado.
El contraste entre regiones refleja un cambio en los hábitos de consumo y una marcada cautela en el gasto, en un contexto económico que impacta directamente en la actividad turística.
(NA)

















