La presión económica en los hogares que alquilan se ha venido acrecentando recientemente porque el precio del alquiler corre por encima de los ingresos, lo que empuja al endeudamiento y a las mudanzas forzosas, según reveló una encuesta elaborada por Inquilinos Agrupados y la Federación de Inquilinos Nacional.
El estudio se hizo sobre una muestra de 808 hogares de 16 provincias y destaca que a escala nacional, el 20% de los inquilinos debió mudarse por no poder sostener el pago del alquiler, una cifra que en la provincia de Buenos Aires asciende al 22%.
“Luego de la derogación de la Ley de Alquileres y según el Indec, los precios de los alquileres duplicaron la inflación y en algunas regiones la triplicaron”, dijo el referente de Inquilinos Agrupados, Gervasio Muñoz. A su vez, describió que “desde diciembre de 2023, el valor de los alquileres estuvo todos los meses por encima de la inflación”, por lo que son miles los inquilinos que “no los pueden seguir pagando, ya que al desregular completamente las condiciones, el mercado está cargando todos los gastos sobre ellos”.
En la provincia de Buenos Aires, el 78,5% de los hogares inquilinos tiene deudas, un porcentaje superior al promedio nacional. El alquiler medio bonaerense se ubicó en $600 mil mensuales, $100.000 menos que en CABA.
El informe advierte que el peso del alquiler sobre los ingresos continúa siendo uno de los principales factores de vulnerabilidad. La media indica que los hogares destinan el 40% de sus ingresos al pago del alquiler, mientras que casi la mitad (48,5%) utiliza el 50% o más de sus ingresos para afrontar ese gasto.
La encuesta también revela un deterioro de las condiciones laborales. Aunque el 68% de los inquilinos tiene empleo registrado, el 47% necesita tener dos o más trabajos para sostener sus ingresos. Además, el 15% perdió algún empleo durante el último año y casi un tercio incorporó una nueva actividad laboral para compensar la pérdida de poder adquisitivo.
Fuente: DIB


















