El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, presentó este miércoles un Plan de Gestión del Riesgo destinado a preparar a la Provincia frente al posible impacto del denominado “Súper Niño”, un fenómeno climático que podría provocar lluvias y tormentas muy por encima de los valores habituales durante la primavera.
Durante la presentación, realizada en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno bonaerense, Kicillof responsabilizó al Gobierno nacional por la falta de recursos para avanzar con obras de mitigación y reclamó al presidente Javier Milei la devolución de fondos que, según sostuvo, corresponden a las provincias.
“Milei se robó el Fondo Hídrico”, afirmó el gobernador, quien señaló que Nación mantiene sin transferir $293.000 millones del fideicomiso creado en 2001, financiado a través del impuesto a los combustibles y destinado a obras para prevenir y mitigar inundaciones.
A ese monto, Kicillof sumó otros $2,1 billones correspondientes a los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), fondos que las provincias utilizan para afrontar situaciones de emergencia.
“¿Cuál es el reclamo? Que lo devuelvan. ¿Cuándo? Ya, mañana”, sostuvo el mandatario bonaerense, al remarcar que la Provincia necesita esos recursos para afrontar eventuales situaciones de emergencia y continuar con las inversiones en infraestructura hídrica.
Qué es el “Súper Niño”
El denominado “Súper Niño” hace referencia a una manifestación particularmente intensa del fenómeno de El Niño, asociado a un aumento de la temperatura del océano Pacífico que puede generar modificaciones en los patrones climáticos y provocar mayores precipitaciones y tormentas en distintas zonas de Argentina.
Según lo planteado durante la presentación, el fenómeno comenzó técnicamente en agosto y se espera que alcance su mayor intensidad entre septiembre y noviembre.
Ante ese escenario, el Gobierno bonaerense puso en marcha un esquema de prevención que involucra a distintas áreas de la administración provincial.
Kicillof advirtió que, debido a la falta de asistencia financiera nacional, la Provincia deberá afrontar con recursos propios las obras y acciones necesarias. En ese sentido, sostuvo que “probablemente nos supere” lo que pueda ocurrir, fundamentalmente por la ausencia de apoyo del Estado nacional.
Reclamo por las obras de infraestructura
El gobernador también cuestionó la falta de avances en obras vinculadas con la canalización del río Salado, particularmente en un tramo correspondiente al denominado Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado.
Según explicó, existe un sector de aproximadamente 33 kilómetros correspondiente al tramo IV, ubicado en cercanías de Roque Pérez, donde no se concretaron los trabajos previstos.
Kicillof advirtió que esa situación podría generar dificultades si se registran lluvias de gran intensidad, aunque señaló que la Provincia avanzó por su cuenta con obras aguas abajo.
Críticas a la política nacional
Durante su exposición, Kicillof también vinculó la necesidad de fortalecer las políticas de prevención con los efectos del cambio climático y cuestionó la postura del Gobierno nacional.
“No está preparado este país para que el gobierno nacional no exista, para que no atienda el teléfono” ante los pedidos de financiamiento, sostuvo.
Además, señaló que las inundaciones y sequías no esperadas son fenómenos que se presentan con mayor frecuencia y requieren planificación e inversiones de escala nacional.
En ese sentido, afirmó que mientras otros países desarrollan estrategias para enfrentar estos eventos, la Argentina atraviesa una situación en la que, según su visión, el Gobierno nacional niega el cambio climático y se desentiende de obras necesarias para reducir sus efectos.
Kicillof advirtió finalmente sobre las consecuencias que podrían surgir ante un escenario de lluvias extraordinarias y cuestionó que las discusiones sobre las causas de eventuales inundaciones se produzcan una vez que los daños ya hayan ocurrido.
“Cuando pasan las cosas, después empiezan las discusiones sobre por qué pasaron”, sostuvo el gobernador.


















