El riesgo país de la Argentina alcanzó los 803 puntos básicos, su nivel más alto en lo que va del año, luego de atravesar varias ruedas de fuerte tensión financiera que llevaron al indicador a superar la barrera de los 800 puntos.
El movimiento se produce en un contexto de volatilidad en los mercados internacionales, aunque durante la última jornada se registró una recomposición parcial de los activos. El retroceso de los precios del petróleo y una leve mejora en los bonos soberanos argentinos —Bonares y Globales— contribuyeron a moderar parte de las pérdidas acumuladas.
Sin embargo, la tendencia de las últimas semanas continúa bajo observación. Según las estimaciones del mercado, el indicador acumula un incremento cercano al 30% en los últimos 30 días, impulsado por distintos factores de incertidumbre regional y local.
Entre ellos se menciona el impacto de la situación política y cambiaria de Brasil, así como la cautela de los inversores frente al panorama electoral y las perspectivas económicas de mediano plazo.
El nivel alcanzado refleja que el costo de financiamiento de la Argentina continúa bajo la atención de los mercados internacionales. La evolución del riesgo país está condicionada tanto por la volatilidad externa como por las expectativas respecto de la capacidad del Gobierno para sostener el equilibrio fiscal y consolidar la confianza de los inversores.
En ese escenario, los bonos soberanos argentinos registraban leves variaciones positivas, del orden del 0,1%, mientras el mercado seguía de cerca el comportamiento de los activos energéticos y la evolución de las reservas internacionales.


















