
La iniciativa fue fundamentada por la concejal Liliana Wischñevsky, quien destacó la importancia histórica de la institución para la comunidad.
En su exposición, recordó que en sus inicios Rivera no contaba con una escuela primaria completa, más allá de las denominadas escuelas Láinez, como la N° 146, que dictaban clases hasta cuarto grado. En ese contexto, los primeros pobladores —vinculados a la comunidad judía— impulsaron la creación de un establecimiento que garantizara la educación primaria completa.
Según detalló, la escuela comenzó a funcionar en una casa particular, hasta que la Jewish donó el terreno donde actualmente se emplaza el edificio. Allí se inició la construcción del establecimiento, que comenzó a dictar clases en su sede definitiva en el año 1930.
A cien años de su creación, Wischñevsky solicitó el acompañamiento del cuerpo legislativo para reconocer su trayectoria y aporte a la educación local.
El proyecto fue tratado sobre tablas y aprobado por unanimidad, reflejando el consenso de todos los bloques en destacar el valor histórico y educativo de la institución.

















