Las ruinas de Villa Epecuén volvieron a consolidarse como uno de los principales destinos turísticos de la región durante el último fin de semana largo, al recibir la visita de 815 personas provenientes de distintos puntos del país.
Turistas eligieron Carhué y Epecuén para disfrutar de propuestas vinculadas a la naturaleza, la historia y el bienestar, en un contexto marcado por el paisaje otoñal y por fenómenos naturales como la denominada “nieve salada”, que comenzó a cubrir sectores de las orillas del lago y despertó el interés de visitantes y fotógrafos.
Durante las jornadas del feriado, quienes llegaron a la ciudad pudieron participar de distintas actividades organizadas para complementar la experiencia turística.
Entre las propuestas más destacadas estuvo “Epecuén de Noche”, una experiencia fotográfica guiada que permite recorrer las ruinas al atardecer y descubrir el histórico paisaje bajo otra perspectiva.
Además, hubo recorridos por el Sendero del Molle, salidas de observación de aves y visitas a museos y espacios patrimoniales de la ciudad.
Las propuestas también incluyeron actividades vinculadas al turismo de bienestar, con visitantes que aprovecharon la estadía para disfrutar de las Termas de Carhué y conocer el legado arquitectónico salamónico presente en distintos puntos de la localidad.
Desde la Secretaría de Turismo destacaron el movimiento sostenido de visitantes y remarcaron el creciente interés por experiencias que combinan naturaleza, memoria histórica e identidad local.
En ese sentido, señalaron que el flujo turístico registrado durante el fin de semana reafirma el posicionamiento de Carhué y Villa Epecuén como un destino activo durante todo el año, más allá de la temporada estival.

















