La madre de una de las niñas que, al parecer, fueron abusadas sexualmente en Saldungaray por el exconcejal tornquistense, Matías Agustín Rojas, denunció haber sido «increpada y golpeada» por otra vecina del pueblo serrano que apoya al acusado.
Desde que los presuntos delitos contra al menos 5 menores de edad tomaron estado público, el año pasado, el caso estuvo marcado por denuncias y contradenuncias entre las familias de las supuestas damnificadas y el círculo del detenido Rojas.
Ante este panorama, en los últimos días la agrupación Vecinos por las infancias, conformada por las madres de las víctimas y otros habitantes de Saldungaray, Sierra de la Ventana, Villa Ventana y Tornquist, alertaron sobre la «vulneración de derechos».
En una nota elevada a la intendente tornquistense, Estefanía Bordoni, el grupo repudió el accionar de los policías que aparentemente aprehendieron a la progenitora de una de las niñas víctimas, al parecer por haber incumplido la restricción de acercamiento a la mujer de Rojas.
A fines del año pasado, la justicia de Paz de Tornquist le había prohibido a la demorada acercarse a menos de 50 metros de la esposa del imputado y de su vivienda, en aquella localidad de la comarca serrana.
Según se indica en el escrito entregado al Ejecutivo municipal, firmado por decenas de integrantes del colectivo mencionado, la madre de la pequeña, que sería la sexta víctima de «Cayu» Rojas, fue interceptada por móviles policiales mientras, según dijo, se dirigía a la escuela para retirar a sus hijos.
«Esta mamá circulaba por la vía pública; no se acercó ni tuvo la intención de acercarse a la casa de Rojas. Sin embargo, fue emboscada por dos patrulleros y (los efectivos policiales) la detuvieron violentamente, a pesar de que no opuso resistencia ni cometió un delito», señala el documento.
«Fue detenida por casi 24 horas, la desnudaron, le quitaron su celular, no le permitieron llamar a su abogado hasta 5 horas después de detenida y la obligaron a que le hagan análisis de sangre toxicológicos. Además la ‘pasearon’ por las comisarías de Sierra de la Ventana y Tornquist reiteradas veces en la misma tarde y noche».
«Durante horas en las comisarías, a sus familiares no les dieron información sobre su paradero», agrega el comunicado.
Accionar policial
Los firmantes le solicitaron a Bordoni que gestione la intervención del ministerio de Seguridad bonaerense para que «se investigue el accionar de los efectivos policiales» actuantes en el «operativo» en el que se aprehendió a la mamá de la nena.
«Esta mamá tiene la libertad de circular por la vía pública; no se acercó a la mujer de Rojas porque no estaba en el lugar. Por lo tanto no cometió ningún delito y no había motivo para detenerla», precisa el escrito.
Asimismo le pidieron a la jefa comunal tornquistense que «articule los medios para garantizar la seguridad de las niñas denunciantes y sus familias, y que las menores puedan ir a la escuela, realizar actividades en el club y circular por el distrito sin sufrir agresiones de ningún tipo, especialmente de familiares y allegados al imputado», señala la nota.
Los integrantes de Vecinos por las infancias reclaman además que se garantice la «intimidad de la vida familiar» de una de las niñas, que «sufre revictimización».
También le pidieron a la intendente Bordoni que «vehiculice los medios para garantizar los tratamientos psicológicos de las niñas denunciantes y sus familias».
En medio de este clima de tensión, la mamá de la niña también apuntó contra la esposa de Rojas, que supuestamente insultó a las aparentes víctimas y a sus familiares.
El caso salió a la luz el año pasado, aunque los delitos -básicamente tocamientos, salvo un hecho más grave- se habrían registrado entre diciembre de 2021 y mediados de 2025, tanto en la vivienda de Rojas como en su vehículo y en perjuicio de niñas que tenían entre 8 y 12 años.
En su descargo, el exedil manifestó que si hubo tocamientos, no fueron con connotación sexual sino como muestras de cariño porque las menores son parte de familias que él conoce.
Y en algunos de los casos aludió a un supuesto complot político en su contra.
A raíz de las denuncias en su contra, Rojas renunció a su banca como presidente del bloque Unión por la patria en el Concejo Deliberante de Tornquist.
La presunta sexta víctima de Rojas todavía no declaró en cámara Gesell.
«No sabemos si se trata de un abuso simple o de un delito grave, porque mi hija tiene que contarlo en Gesell. Pero ella tiene miedo, por eso no puede declarar en cámara Gesell y no lo podemos imputar», enfatizó la progenitora de la menor.
Audiencia preliminar
El lunes 22 de este mes se llevará a cabo la audiencia preliminar al juicio que se le seguirá a Rojas, quien está procesado con prisión preventiva y alojado en la Unidad Penal Nº 19, de Saavedra.
Durante la diligencia, prevista por el artículo 338 del Código Procesal Penal, se fijarán las fechas del debate, se ratificará la prueba ofrecida (se pueden agregar nuevos elementos probatorios) y posiblemente se plantee alguna propuesta alternativa al juicio oral, como el trámite abreviado.
A mediados del mes pasado, la jueza de Garantías Nº 4 bahiense, Marisa Promé, aceptó la requisitoria de elevación de la causa a juicio, medida solicitada por el fiscal de delitos sexuales, Marcelo Romero Jardín.
A principios de este año la madre de una de las menores había denunciado a la vecina de Rojas que al parecer la golpeó, pero posteriormente la fiscal Leila Scavarda, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 12 de Bahía Blanca, desestimó la denuncia como consecuencia de no haberse acreditado la comisión de delito.
A su vez, la denunciante tiene 10 denuncias en su contra por desobediencia. (La Nueva)


















