La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) lanzó una alerta nacional por el robo de una cápsula radiactiva en Rosario. Se trata de una fuente de calibración de cesio-137 que era utilizada para verificar equipamiento de medicina nuclear.
La denuncia fue realizada el martes, luego de que se detectara la faltante del material, que se encontraba dentro de un recipiente cilíndrico de plomo. Ese blindaje, de entre dos y tres centímetros de espesor, tiene como función aislar la radiación y evitar riesgos para las personas.
Según la información publicada por Infobae, la fuente había sido utilizada por última vez el viernes 12 de junio y luego quedó guardada en un laboratorio, sobre una mesada, dentro de una caja de plomo con tapa superior y sin llave de seguridad.
El acceso al laboratorio estaba restringido a cuatro personas: dos técnicos radiólogos en medicina nuclear y dos médicos que ingresaban de manera excepcional para elaborar informes, aunque no manipulaban el material radiactivo.
La ARN fue notificada el 16 de junio por el usuario autorizado para el uso del compuesto y activó de inmediato el protocolo nacional previsto para este tipo de situaciones.
El organismo precisó que el material sustraído es una fuente de calibración en forma de gel, contenida en un envase plástico transparente, y que al momento de la desaparición se encontraba dentro de su blindaje de plomo.
Si bien el riesgo radiológico fue considerado muy bajo mientras el material permanezca dentro de su contenedor, las autoridades remarcaron que cualquier persona que encuentre el objeto no debe tocarlo ni manipularlo bajo ninguna circunstancia. En ese caso, debe comunicarse de inmediato con los canales oficiales de la ARN.
El cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que emite radiación gamma y tiene una vida media de aproximadamente 30 años. Por sus características, se utiliza en medicina, especialmente en radioterapia y calibración de equipos, además de aplicaciones industriales de medición.
Su transporte y almacenamiento requieren contenedores blindados, generalmente de plomo. Si el encapsulado permanece intacto, el riesgo es bajo, pero una apertura o manipulación inadecuada puede generar exposición a la radiación y consecuencias graves para la salud.
El caso recuerda al desastre radiológico ocurrido en Goiânia, Brasil, en 1987, cuando una fuente de cesio-137 abandonada fue manipulada por personas que desconocían su peligrosidad. Aquel episodio dejó cuatro muertos, cientos de contaminados y miles de personas sometidas a controles sanitarios.


















