La cantidad de cheques rechazados volvió a incrementarse durante junio y alcanzó los 159.000 casos, acercándose a la barrera de los 160.000 documentos rechazados. La cifra representa unos 20.000 cheques más que en mayo y cerca de 30.000 más que en el mismo mes del año pasado, reflejando un nuevo deterioro en la cadena de pagos.
De acuerdo con las estadísticas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el aumento interanual fue del 23,7%, mientras que el monto total de los documentos rechazados ascendió a $521.770 millones. En términos nominales, el incremento fue del 49%, equivalente a una suba real del 12% una vez descontado el efecto de la inflación.
El relevamiento incluye tanto los cheques tradicionales como los cheques electrónicos (ECHEQ) utilizados por empresas y particulares.
Los rechazos por falta de fondos crecieron más del 57%
El mayor deterioro se observó en los cheques rechazados por falta de fondos, que sumaron 105.000 casos durante junio, es decir, 38.000 más que un año atrás, lo que representa un crecimiento interanual del 57,3%.
En este segmento, el monto comprometido alcanzó los $341.467 millones, con una suba nominal del 77% y un incremento real del 33%.
Estos datos reflejan las dificultades que enfrentan numerosas empresas para reunir los fondos necesarios antes del vencimiento de los documentos emitidos.
Se cortó la baja registrada en los últimos meses
El dato de junio también puso fin a tres meses consecutivos de descenso.
Tras el pico de 327.000 cheques rechazados registrado en febrero, la cantidad había disminuido a 153.000 en marzo, 148.000 en abril y 139.000 en mayo. Sin embargo, el último informe marcó un nuevo cambio de tendencia.
Pymes, ventas débiles y crédito caro
Especialistas atribuyen este comportamiento al estancamiento de los sectores vinculados al mercado interno, la caída de la rentabilidad y el alto costo del financiamiento.
Las pequeñas y medianas empresas (pymes) aparecen entre las más afectadas, ya que utilizan los cheques como herramienta para financiar compras, pagar proveedores y sostener el capital de trabajo.
El director de Analytica, Claudio Caprarulo, señaló que la cantidad de cheques rechazados mostró un fuerte incremento durante el último año y que luego «se estabilizó en niveles elevados».
Desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) también vincularon la situación con la falta de recuperación del consumo. Según indicaron, muchas empresas no logran generar ingresos suficientes para afrontar los pagos comprometidos ni cubrir los descubiertos bancarios.
A este escenario se suman el aumento de los encajes bancarios, la menor liquidez del sistema financiero y el encarecimiento de herramientas de financiamiento, como los adelantos en cuenta corriente y el descuento de cheques.
La proporción sigue cerca del 3%
A pesar del crecimiento en términos absolutos, el porcentaje de cheques rechazados sobre el total compensado se mantiene cercano al 3%, con una leve tendencia descendente. En el caso de los rechazos exclusivamente por falta de fondos, la proporción ronda el 2%.
No obstante, los niveles continúan siendo elevados en términos históricos, aunque todavía se ubican por debajo de los máximos registrados durante la pandemia y la crisis económica de 2018 y 2019.
El informe del Banco Central muestra que las dificultades financieras persisten, especialmente para las empresas con menor acceso al crédito y mayor dependencia de la actividad del mercado interno.


















