El consumo interno de carne vacuna volvió a caer y alcanzó el nivel histórico más bajo para el mes de julio. Según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), en los primeros siete meses del año el consumo aparente se ubicó en 1,2 millones de toneladas, 12% por debajo del mismo período de 2025. La caída representa 163.400 toneladas menos destinadas al mercado interno, con un consumo por habitante promedio de 46,3 kilos al año, lo que representa una baja de 9,4% respecto del mismo período de 2025. En términos absolutos, cada habitante consumió en promedio 4,8 kilos menos que un año atrás.
La reducción del consumo ocurre en un contexto de fuerte aumento del precio relativo de la carne vacuna. En julio, los cortes vacunos registraron una suba de 52% interanual, mientras que el pollo entero aumentó 22,9%. De esta manera, el precio relativo de la carne vacuna frente a la carne aviar aumentó 23,7% en un año. El informe de CICCRA muestra una caída constante en los últimos años. Fue para el mismo mes de 53 kilos por habitante en 2023, 48,7 kilos en 2024 y 49,9 kilos en 2025.

Menos faena y producción
La menor demanda interna coincide con una reducción de la oferta total de carne vacuna. En enero-julio de 2026 se produjeron 1,689 millones de toneladas, 6,8% menos que en igual período del año pasado. La caída equivale a 123.820 toneladas.
La principal explicación se encuentra en la menor cantidad de animales enviados a faena. En los primeros siete meses del año se faenaron 7,09 millones de cabezas, 9,8% menos que en enero-julio de 2025 y 772.800 cabezas menos. Si la comparación se realiza contra el pico de actividad registrado en los primeros siete meses de 2023, la caída llega al 17,8%, equivalente a 1,53 millones de animales.
La retracción de la faena está vinculada además con un cambio en el ciclo ganadero. Después del proceso de liquidación de hembras registrado entre 2023 y 2025, el sector ingresó en una etapa de retención de vientres. En julio, la participación de las hembras sobre el total de animales faenados bajó a 44,3%, dentro del intervalo que CICCRA considera compatible con el sostenimiento del stock ganadero.
Durante julio, la faena total alcanzó 1,095 millones de cabezas, 12,2% menos que en el mismo mes de 2025. La reducción fue más pronunciada entre las hembras, cuya faena cayó 18,7% interanual, mientras que la de machos disminuyó 6,3%.
La menor cantidad de animales enviados a los frigoríficos se tradujo en una producción inferior. En julio se obtuvieron 268.000 toneladas, 8,1% menos que un año atrás. El descenso de la producción fue, sin embargo, menor que el de la faena debido al aumento del peso promedio de los animales: alcanzó 244 kilos en gancho, 4,7% más que en julio de 2025.
Exportaciones
El comportamiento del mercado externo también contribuyó a reducir disponibilidad para consumidores argentinos. Entre enero y julio, las exportaciones alcanzaron 487.200 toneladas, 8,8% más que en igual período de 2025. Los mercados internacionales absorbieron casi 40.000 toneladas adicionales respecto de un año atrás.
La combinación de una producción menor y mayores exportaciones dejó al mercado doméstico con una oferta 12% inferior. En otras palabras, mientras la producción total de carne vacuna se redujo 6,8%, el volumen destinado al consumo interno cayó a un ritmo casi el doble de intenso. Por ello, el incremento de los precios. El rubro carnes y derivados acumuló una suba de 42,9% interanual en julio. Dentro de los cortes vacunos, el cuadril aumentó 53,6%, la carne picada común 53,5%, el asado 52,1%, la paleta 51,2% y la nalga 49,2%.
En términos mensuales, sin embargo, los principales cortes mostraron bajas en julio: el asado descendió 1,3%, la nalga 0,8%, la carne picada común 0,7%, el cuadril 0,2% y la paleta 0,1%. La evolución mensual no alcanzó para modificar la fuerte diferencia acumulada frente a los precios de un año atrás.
(MDZ)


















