Javier Milei habló este viernes en la Bolsa de Comercio de Rosario, ante unas 900 personas. Entre los presentes estuvieron el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente de Rosario, Pablo Javkin. Durante su exposición, rechazó que el Gobierno sea responsable por el aumento de la morosidad, fenómeno que atribuyó a los créditos tomados durante 2024.
El inicio del discurso tuvo una particularidad. Al tomar la palabra, Milei agradeció por error a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, pese a encontrarse en la sede rosarina. Desde el auditorio le marcaron la equivocación y el mandatario corrigió inmediatamente el saludo.
Uno de los primeros temas económicos que abordó fue el deterioro en el pago de los créditos. Milei sostuvo que “no hay elementos para culpar al Gobierno” y relativizó la situación al compararla con otros países.
El Presidente atribuyó buena parte de la mora actual a los préstamos otorgados durante 2024. “La mora que están viendo hoy en la sociedad es la vinculada a los préstamos de 2024. En ese momento, se congelaron los salarios, los ingresos reales cayeron y, como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar”, afirmó.
También sostuvo que parte de quienes no podían conseguir financiamiento en el sistema tradicional recurrieron a otras alternativas. “La gente necesitaba conseguir la plata y, como no pudo en el sistema normal, se fue a otros canales”, explicó.
Milei vinculó esa dinámica con el rápido descenso de la inflación. Según planteó, muchos créditos incorporaban tasas elevadas ante una expectativa de mayor aumento de precios que finalmente no se concretó. “Como el programa económico fue más exitoso de lo que se esperaba, la licuación no fue la que se esperaba”, señaló.
El mandatario reconoció que los préstamos otorgados por entidades no bancarias presentan un riesgo mayor y, por lo tanto, tasas más altas. Aun así, insistió en que el problema no alcanza una magnitud que justifique una intervención del Estado.
El Presidente rechazó un rescate y habló de refinanciar las deudas
Milei rechazó una intervención estatal para cubrir las pérdidas por morosidad y sostuvo que “es un contrato entre privados”. “¿Por qué hay que meterle la mano en el bolsillo a toda la ciudadanía para rescatar a los bancos, para rescatar a las entidades no bancarias?”, cuestionó.
Además, relativizó el nivel de endeudamiento al señalar que el crédito al sector privado pasó de entre 3% y 4% del PBI al 12%. También atribuyó parte de los incumplimientos en el segmento no bancario a la compra financiada de televisores durante el Mundial y las apuestas online.
Pese a negar responsabilidad del Gobierno, afirmó que se trabaja en una salida para los deudores. Según Milei, el sistema financiero busca renegociar algunas deudas a tasas “del 20 y algo por ciento” y a tres años, junto con medidas de mayor transparencia y educación financiera.
Milei acusó a la oposición de buscar frenar la economía
“¿Por qué tanto ruido?”, planteó el Presidente, antes de vincular el debate económico con el escenario electoral. Según sostuvo, sus adversarios buscan “retener el status quo prebendario y corrupto” y generar incertidumbre a medida que se acerca 2027.
“Estamos entrando en el año electoral y claramente una parte de la estrategia de los que no quieren que entremos y abracemos el futuro radica en generar todo el ruido posible y todo el daño posible”, afirmó. En esa línea, aseguró que sus adversarios buscan “subir el riesgo país” y frenar “la expansión de la economía”.
En otro tramo, recordó algunas de las críticas que recibió durante la campaña de 2023 y mencionó las discusiones sobre el mercado de órganos y una eventual liberalización de la venta de armas. “Me niego a creer que seamos tan pelotudos”, lanzó.
Milei también cargó contra la administración de Alberto Fernández por el manejo de la pandemia de Covid-19 y cuestionó las regulaciones aplicadas durante ese período, entre ellas las vinculadas con la comercialización de barbijos y alcohol en gel.
Milei destacó que la inflación mayorista “empezó con cero”
El Presidente volvió además sobre la evolución de los precios y recordó una de sus proyecciones para los próximos meses. “Yo dije que la inflación de agosto iba a ser cero y ya empezó con cero la de julio”, afirmó.
La referencia fue al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), que en julio registró una suba del 0,8% mensual. No se trató del índice de precios al consumidor, que para el mismo mes había marcado una inflación del 2,1%.
Posteriormente, defendió la decisión de liberar los mercados y el tipo de cambio y cuestionó a los economistas que reclamaban otra estrategia. “Si yo hubiera hecho la estupidez que proponen los economistas que hablan y dicen pavadas todas las mañanas, hubiera estado financiando la corrida, hubiéramos ido a buscar el tipo de cambio a la Luna, hoy no habría Gobierno”, afirmó.
En ese marco, sostuvo que “toda la lógica de la economía empuja la tasa de interés para arriba” ante el temor del mercado por el escenario político. Para Milei, esa situación es “fruto del ataque de la política” y volvió a acusar a sus adversarios de haber intentado “hacer un golpe de Estado”.
Milei llegó a Rosario desde la Ciudad de Buenos Aires acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. También se sumó a la actividad la diputada Romina Diez.
La exposición se produce luego de una jornada en el Hotel Alvear en la que Milei volvió a defender el rumbo económico de su administración y reclamó mayor competencia al empresariado. El Presidente cuestionó la resistencia de algunos sectores frente a la apertura comercial y sostuvo que las empresas deberán adaptarse al nuevo escenario económico que impulsa el Gobierno.
El paso por Rosario también tiene lugar en un contexto en el que la Casa Rosada busca reforzar su vínculo con el sector privado y sostener su narrativa sobre la necesidad de avanzar con inversiones y reformas estructurales.
(Ambito)


















