Durante tres jornadas, Rivera se convirtió en escenario de una experiencia de encuentro y participación comunitaria protagonizada por 57 estudiantes de 5.º y 6.º año del Colegio FASTA San José de Coronel Suárez.
La propuesta, denominada “Misión Rivera”, comenzó este miércoles 26 y se extenderá hasta el viernes 28 de agosto. Los jóvenes llegaron acompañados por adultos y por un sacerdote y fueron organizados en ocho grupos, cada uno de ellos con un sector determinado de la localidad para realizar recorridas casa por casa y generar espacios de diálogo con los vecinos.
Más allá de la dimensión religiosa, los propios estudiantes explicaron que la misión tiene como uno de sus principales objetivos salir al encuentro de las personas, conocer la comunidad, escuchar sus historias y compartir un momento con quienes les abren las puertas de sus hogares.
Durante una entrevista realizada en el programa La Mañana de FM Comunidad, los jóvenes contaron detalles de la experiencia y compartieron algunas de las situaciones que fueron viviendo desde su llegada a Rivera.
Una experiencia basada en el encuentro
Según explicaron, el objetivo de la misión no se limita a transmitir la palabra de Dios, sino que busca fundamentalmente generar un vínculo con la comunidad.
Los estudiantes señalaron que la intención es escuchar a las personas, conocer sus historias y acompañar a quienes necesitan conversar o simplemente sentirse escuchados.
Al llegar a Rivera, algunos de los jóvenes reconocieron haber tenido expectativas e interrogantes respecto de cómo serían recibidos, especialmente por las características culturales y religiosas de la localidad.
Sin embargo, contaron que esas inquietudes fueron desapareciendo rápidamente a medida que comenzaron a recorrer las calles y encontrarse con los vecinos.
En ese sentido, destacaron especialmente la buena predisposición de los riverenses, quienes en muchos casos les abrieron las puertas de sus hogares, conversaron con ellos, compartieron historias y hasta los invitaron a regresar.
Los jóvenes también relataron diferentes anécdotas surgidas durante las visitas, muchas de las cuales se transformaron en algunos de los momentos más significativos de la experiencia.
Uno de los estudiantes contó particularmente el encuentro con una persona que manifestó no tener ninguna creencia religiosa. A pesar de ello, aceptó recibir un rosario que el joven quiso regalarle, en una situación que reflejó el espíritu de respeto y diálogo que los misioneros buscan mantener durante las recorridas.
Acompañamiento pastoral
La misión cuenta además con el acompañamiento del padre Juan, quien permanece junto al grupo y realiza visitas a aquellas personas que, durante las recorridas, expresan interés en conversar con él o solicitan una visita pastoral en sus hogares.
Los estudiantes participan diariamente de la celebración de la misa, momentos de oración y espacios de encuentro entre ellos.
Durante las jornadas también se generan momentos para compartir música, guitarras y reflexiones sobre las experiencias que cada grupo va viviendo en contacto con la comunidad.
Visitas a instituciones y actividades comunitarias
La agenda de “Misión Rivera” incluye además distintas actividades con instituciones de la localidad.
Entre ellas se encuentran visitas al Hogar de Ancianos y al Taller Protegido, propuestas con niños y la realización de un mural en el exterior de la capilla.
Una de las actividades centrales está prevista para esta tarde. A partir de las 16 horas se realizará una kermés en el salón parroquial, a la que los misioneros invitaron a participar a toda la comunidad.
La propuesta incluirá juegos y actividades para niños, además de un espacio de encuentro y merienda.
El agradecimiento a la Escuela Agraria
Los integrantes de la delegación destacaron especialmente el recibimiento recibido en la Escuela Agraria N.º 1 de Rivera, institución donde permanecen alojados durante su estadía.
Los jóvenes agradecieron públicamente a la directora, los preceptores, auxiliares y todo el personal de la escuela por haber puesto las instalaciones a disposición y por la atención recibida durante estos días.
La organización de la misión requiere además del acompañamiento de toda la comunidad educativa del colegio.
Mientras los alumnos de quinto y sexto año participan del viaje, estudiantes de otros cursos colaboran durante el año preparando presentes, tarjetas, oraciones y rosarios que luego son entregados a las personas visitadas.
A esto se suma el acompañamiento de las familias, que colaboran mediante donaciones y distintas actividades realizadas durante el año para reunir los elementos necesarios para desarrollar la misión.
Una experiencia de crecimiento personal
Para quienes participan por primera vez, especialmente los estudiantes de quinto año, la experiencia representa también una oportunidad de crecimiento personal y de acercamiento a otras realidades.
Uno de los jóvenes contó que llegó a Rivera con expectativas y cierta incertidumbre sobre lo que encontraría, pero que rápidamente descubrió una experiencia diferente, basada principalmente en el encuentro con otras personas y sus historias.
Durante la entrevista también se abordó la diversidad cultural y religiosa de Rivera. En ese marco, los misioneros remarcaron que, más allá de las diferencias de creencias, encontraron una comunidad dispuesta al diálogo y al encuentro.
Uno de los conceptos destacados durante la charla fue: “Siempre hay que respetar el punto de vista del otro”, como parte de uno de los aprendizajes que la institución busca transmitir a sus alumnos.
En ese sentido, explicaron que la misión también pretende enseñar a los jóvenes a acercarse a otras personas sin imponer sus propias ideas, priorizando el respeto, la escucha y el diálogo.
La misión continúa hasta el viernes
La experiencia de los 57 estudiantes continuará durante la jornada de hoy con nuevas visitas y actividades.
El viernes, luego del almuerzo, la delegación emprenderá el regreso hacia Coronel Suárez, dando cierre a tres jornadas de convivencia, participación y encuentro con la comunidad de Rivera.
Como balance de la experiencia, los jóvenes expresaron su agradecimiento a los vecinos de Rivera por el recibimiento y el acompañamiento durante estos días.
Según señalaron, se llevarán consigo historias, gestos de afecto y experiencias que quedarán como parte de su paso por la localidad, en una misión que, además de transmitir un mensaje de fe, encontró en la escucha y el encuentro con el otro uno de sus principales sentidos.




















