
Aldana Apaolaza tiene 27 años, es de Miguel Riglos y atraviesa una situación compleja de salud que afecta directamente su calidad de vida. Desde los cuatro años es diabética tipo 1, y actualmente ha perdido por completo la visión a causa de múltiples complicaciones derivadas de su condición. Para intentar revertir esta situación, necesita someterse a una cirugía ocular especializada en Buenos Aires, cuyo costo asciende a 9.000 dólares. Hasta ahora, ha logrado reunir 4.600, con la ayuda solidaria de la comunidad y su propio emprendimiento de pastelería.
Una cadena de complicaciones tras el Covid-19
“Yo soy diabética tipo 1 desde los cuatro años. En 2021 contraje Covid, no tuve síntomas, me di cuenta porque no tenía apetito, pero a partir de eso se me generó una glicosilada de 13”, explicó Aldana en una entrevista radial.
La hemoglobina glicosilada mide el nivel promedio de glucosa en sangre durante los últimos tres meses. En personas diabéticas, lo recomendable es tener un valor de 6 o 7. En su caso, el nivel se mantuvo en 13 durante un año y medio, lo que provocó daños irreversibles en varios órganos, especialmente en los ojos.
“Hoy en día tengo insuficiencia renal, problemas de infecciones, y la vista es lo que más se vio afectado”, relató.
Tratamientos y deterioro visual
En una primera etapa, fue tratada con inyecciones intravítreas para controlar un edema macular, una inflamación de la mácula que suele provocar visión borrosa. “Pero un día me sangró la vista, así que tuve que hacerme intervenciones quirúrgicas en Santa Rosa. Me atendí en salud pública porque no tengo obra social”, señaló.
Sin embargo, el cuadro continuó agravándose. “Hoy en día directamente no veo nada. Con la cirugía me salió un glaucoma y ahora tengo cataratas como efecto secundario. El ojo izquierdo está perdido por una intervención con láser para bajar la presión, y con el derecho sólo distingo si una luz está encendida. Después, todo es negro”, describió.
Una nueva esperanza
La posibilidad de una cirugía con el doctor Mario Saravia en Buenos Aires reaviva su esperanza. Para poder confirmar el procedimiento, debe reunir al menos el 80% del valor total, es decir, unos 7.200 dólares.
“La cirugía cuesta 9.000 dólares, ahora tengo 4.600. La gente hasta ahora me ha ayudado con donaciones a través de mi alias apaolazaaldana.mp”, detalló.
Pese a las dificultades, Aldana no se detiene: “Hace 17 meses que estoy así y el año pasado me recibí de un curso de cocina. Tengo un emprendimiento de budines, tortas y cupcakes, y voy juntando plata con eso. Vivo sola”, contó.
“Todavía tengo fe”
“Muchos me dicen que admiran la valentía y la onda que le pongo a todo esto, pero la verdad es que no me puedo tirar en una cama a llorar. Yo creo que todavía hay esperanza y tengo mucha fe de recuperar la vista. Quiero agradecer a toda la gente que me ha ayudado, porque sin ellos no hubiera llegado hasta acá. Quienes puedan donar me ayudan mucho, y quienes no, con compartir mi historia también”, expresó con emoción.
El Ministerio de Salud ofrece una segunda opinión
Según publicó el diario La Arena, desde el Ministerio de Salud informaron que la paciente fue siempre atendida por el sistema público y que, si bien los especialistas locales no coinciden con la indicación quirúrgica, le ofrecerán una derivación para obtener una segunda opinión en un centro especializado de Buenos Aires.
“Corresponde que un grupo de especialistas dé una segunda opinión, y le vamos a ofrecer eso. No necesariamente significa que se derive en una cirugía, pero sí que otro equipo opine sobre su caso”, señalaron.
Mientras tanto, Aldana continúa confiando en que podrá reunir el dinero y realizar la intervención, aferrada a la solidaridad de quienes quieran ayudar y a su férrea voluntad de salir adelante.
(Con información de La Arena)

















