
En un juicio abreviado, el Tribunal en lo Criminal Nº 3 de Bahía Blanca condenó a Juan Manuel Gorordo a 7 años y 6 meses de prisión, tras considerarlo responsable de una sucesión de delitos que conmocionaron a Coronel Suárez a fines del año pasado.
De acuerdo con lo acreditado en el debate, el primer hecho ocurrió el 21 de noviembre de 2024, cuando Gorordo ingresó a una estación de servicio ubicada en Casey y Garibaldi. Con la excusa de comprar cigarrillos y bebidas energizantes, aprovechó un descuido del empleado para sustraer unos 50 mil pesos de la recaudación.
Apenas dos días después, protagonizó un asalto violento en la vía pública. Sobre las 3.30 de la madrugada, en Lavalle y Sixto Rodríguez, abordó a un hombre y lo obligó bajo amenazas con un cuchillo a dirigirse a un complejo de departamentos en Lacunza al 900. Allí lo golpeó, le provocó cortes con el arma blanca y le robó una riñonera, más de 40 mil pesos y un celular.
El 26 de noviembre, ya con antecedentes inmediatos, Gorordo se presentó armado en una vivienda de avenida Del Molino al 2000 y amenazó de muerte a un vecino. Esa denuncia derivó en su detención por parte de la Policía tres días más tarde.
Reconocido por las víctimas
El empleado de la estación de servicio declaró que el acusado regresó al local a los pocos días del robo, lo intimidó nuevamente y le reclamó dinero. El trabajador logró advertir a un patrullero, lo que obligó al delincuente a escapar en bicicleta. Posteriormente, lo identificó a través de fotografías.
La víctima del asalto relató que el agresor lo interceptó pidiéndole un cigarrillo, luego lo amenazó con un cuchillo y lo obligó a desplazarse hasta un sector de monoblocks, donde fue golpeado y herido. Tras el ataque ingresó al hospital en estado de shock. También reconoció a Gorordo en rueda fotográfica.
Cámaras de seguridad confirmaron la presencia del acusado en ambos lugares.
La condena
La jueza Daniela Fabiana Castaño sostuvo en la sentencia que “la autoría y responsabilidad” de Gorordo quedaba probada por la prueba reunida, incluyendo testimonios, registros fílmicos y los reconocimientos efectuados por las víctimas.
De esta manera, el imputado fue declarado culpable de robo, robo agravado y amenazas calificadas, y deberá cumplir 7 años y medio de prisión efectiva.

















