
Una nueva semana arranca con incertidumbre en el mercado luego de la fuerte suba en el tipo de cambio del dólar tras la derrota electoral libertaria en la provincia de Buenos Aires hace ocho días. En medio de una aceleración del dólar mayorista en las últimas cinco ruedas que puso la cotización en el límite del techo de la banda, las miradas estarán puestas en ese umbral que determina la intervención del Banco Central.
En un contexto de movimientos financieros negativos en los últimos días responde no sólo al resultado político de los comicios legislativos bonaerenses, sino a la posición debilitada del Gobierno nacional de cara a la prueba de medio término en las urnas el próximo 26 de octubre.
El dólar oficial que cotiza en el Banco Nación abrió estable a $1.415 y $1.465 para la compra y la venta, respectivamente; mientras que el blue opera a $1.405 y $1.425. No obstante, los ojos de los inversores y de las autoridades están puestas en el mayorista, que cerró a $1.453 -muy cerca del tope de la banda de flotación- el que se tiene en cuenta para ver si supera o no el techo de la banda y procede a la intervención del Central
El mercado se expresó la semana pasada también con fuertes caídas bursátiles, tanto de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street como de los bonos soberanos. Con todo, el desplome inicial de más de 20% se vio contenido con el correr de las sesiones.
El Palacio de Hacienda aspira a evitar que el tipo de cambio vaya más allá del límite de la «libre flotación» que estableció luego de eliminar el cepo el pasado 11 de abril, tras alcanzar un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por más de USD 20.000 millones.
El mayorista alcanzó el viernes un récord nominal intradiario de $1.457, mientras que el límite era $1.472 antes de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) quedara habilitado a intervenir, según la normativa oficial. En ese caso, la máxima autoridad monetaria puede vender reservas y «comprar pesos» para contener la devaluación.
Por su parte, en la semana anterior a los comicios del 7 de septiembre último, el Tesoro vendió más de USD 500 millones para contener la volatilidad cambiaria y «brindar liquidez y permitir el buen funcionamiento del mercado».
(El Canciller)

















