Con una multitud estimada en más de 1.500 personas, Espartillar vivió el sábado una noche histórica al celebrar el 25° aniversario de la Fiesta de la Carbonada y su quinta edición a nivel provincial, reafirmando el lugar que este evento ocupa en la identidad cultural de la localidad y la región.
La jornada reunió todos los condimentos de una gran fiesta popular: alegría, tradición, música, gastronomía y un fuerte acompañamiento comunitario. Manualistas, emprendedores y cantinas ofrecieron propuestas variadas y de gran nivel, a la altura de una edición especial que convocó a vecinos y visitantes.
Cerca de las 22.30 horas, y tras una cuidada preparación previa, llegó uno de los momentos más esperados de la noche: el servido del plato principal, la emblemática carbonada, que fue degustada por el público en un clima cargado de emoción. La presentación estuvo acompañada por el grupo TUPÁ, padrinos de la fiesta, quienes interpretaron la tradicional canción de la carbonada, mientras fuegos artificiales iluminaban el cielo y el público respondía con un cerrado aplauso en homenaje a estos 25 años de historia y tradición.
El escenario también tuvo un rol protagónico con una destacada grilla de espectáculos en vivo, que mantuvo al público bailando durante toda la noche. Actuaron Tike’yra, TUPÁ, Amparo Sol (tributo a La Sole), La Nueva Luna y Fer Pereyra, encargado del cierre festivo.
Durante el evento, la presidenta de la fiesta, Lorena Canitrot, agradeció especialmente el apoyo de la comunidad de Espartillar, de la delegación local, de las autoridades municipales y provinciales, y el acompañamiento de las instituciones del pueblo, destacando el enorme trabajo realizado por la Comisión de la Carbonada para concretar una edición tan significativa.
La Fiesta de la Carbonada representa cada año una importante apuesta organizativa y cultural, con una inversión aproximada de 35 millones de pesos, sostenida gracias al esfuerzo conjunto de la localidad, sus empresas y comercios, y el acompañamiento del municipio y la provincia. Una celebración que vuelve a confirmarse como un evento identitario, cultural y turístico clave para Espartillar y toda la región.
(Diario de Rivera, con información de Semanario Reflejos)





















