
El Gobierno nacional habilitó un cambio en el esquema de subsidios al gas que podría impactar en las tarifas que pagan los usuarios de todo el país.
A través del decreto 266/2026, se autorizó al Ministerio de Economía —a cargo de Luis Caputo— a modificar el recargo que se aplica sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST). Ese recargo es el que financia los subsidios para las llamadas «zonas frías», como por ejemplo Adolfo Alsina.
Hasta ahora, ese cargo tenía un tope del 7,5 %. Con la nueva medida, Economía podrá ajustarlo hasta un 50 % por encima de ese nivel, lo que eleva el límite a 11,25 %. Es decir, el Gobierno no dispuso un aumento inmediato, pero sí quedó habilitado para aplicarlo.
Ese recargo lo pagan todos los usuarios del sistema de gas del país, ya que se incorpora al precio por cada metro cúbico consumido o comercializado. Lo recaudado se destina al Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, que financia descuentos en las tarifas de regiones con bajas temperaturas, como la Patagonia, la Puna y Malargüe.
Este fondo fue creado en 2002 por la Ley 25.565 y sigue vigente. En 2021, el régimen de «Zona Fría» se amplió hasta 2031, incorporando a más beneficiarios: actualmente alcanza a 231 departamentos y a unos 4,3 millones de usuarios, con subsidios que pueden cubrir hasta el 50 % de la factura.
Según fuentes oficiales, el fondo es deficitario y con el tope anterior del recargo no se recauda lo suficiente para sostener los subsidios. Por eso, el Gobierno decidió ampliar el margen para ajustar ese porcentaje.
Aunque desde el Ejecutivo señalan que se trata de una medida administrativa, reconocen que, si se aplica un aumento del recargo, podría traducirse en subas en las boletas de gas para el resto de los usuarios. De todos modos, aclararon que no hay una fecha definida para implementar ese incremento.
Además, el Gobierno cuestiona el esquema actual de subsidios por considerar que se otorgan según la ubicación geográfica y no en función del nivel de ingresos de los usuarios. En ese sentido, lo califican como un sistema «regresivo» y con problemas de financiamiento. (TN)

















