
La iniciativa forma parte de “La Agraria Solidaria”, un proyecto que busca fortalecer el vínculo entre la institución educativa y la comunidad y, al mismo tiempo, trabajar con los estudiantes valores como la empatía, la solidaridad y el compromiso.
La propuesta contó además con la participación activa de profesionales y trabajadores del hospital local, que durante la tarde desarrollaron distintas actividades destinadas a la prevención y el cuidado de la salud.
Una merienda a cambio de solidaridad
Uno de los principales atractivos de la jornada fue la merienda elaborada íntegramente por la comunidad educativa.
La propuesta incluyó waffles con distintos toppings, dulce de leche, porciones de torta y chocolate caliente. A cambio de la merienda, se invitó a los vecinos a acercar un producto que pudiera ser destinado al Hospital Noé Yarcho.
De esta manera, durante la jornada se reunió una importante cantidad de elementos necesarios para la institución sanitaria, entre ellos: Lavandina, Trapos de piso, Trapos rejilla, Rollos de papel, Guantes de látex, Alcohol, Algodón, Toallas blancas o tela para confeccionarlas, Tensiómetros, Oxímetros y Termómetros.
Los elementos de mayor valor también fueron incluidos entre las necesidades planteadas, y la comunidad pudo colaborar de acuerdo con sus posibilidades.
La jornada tuvo además un marcado carácter comunitario, con una invitación a familias y vecinos a acercarse con sus mates y compartir la tarde en la plaza.
Prevención y controles de salud
La actividad también permitió acercar diferentes servicios de prevención a los vecinos de Rivera.
Desde el Hospital Noé Yarcho se instalaron gazebos donde se realizaron testeos rápidos, gratuitos y confidenciales de sífilis, VIH y hepatitis C.
Las pruebas consistieron en una pequeña extracción de sangre del dedo y el resultado se obtuvo aproximadamente 15 minutos después. Para preservar la privacidad de las personas que concurrieron, los controles se realizaron dentro de una ambulancia especialmente instalada en la plaza.
También funcionó un espacio destinado a la vacunación, donde los vecinos que llevaron sus libretas pudieron revisar el calendario correspondiente y completar las dosis que fueran necesarias.
Otro de los puestos estuvo dedicado a la valoración del riesgo cardiovascular, con controles de presión arterial y asesoramiento sobre factores de riesgo vinculados con enfermedades como la hipertensión y la diabetes.
Los estudiantes, protagonistas
Uno de los principales objetivos de “La Agraria Solidaria” fue que los estudiantes tuvieran un papel central durante todo el proceso.
Los alumnos estuvieron a cargo de distintos puestos y participaron tanto en la preparación como en la atención de la merienda.
La jornada requirió además un trabajo previo dentro de la institución. Se realizaron distintas pruebas hasta llegar a la receta definitiva de los waffles que fueron ofrecidos durante la actividad.
Los estudiantes también participaron en la construcción de elementos necesarios para la organización y presentación de los productos, involucrándose en las diferentes etapas de la propuesta.
Junto con ellos participaron docentes, auxiliares y otros integrantes de la comunidad educativa.
Una cadena solidaria
La iniciativa también recibió el acompañamiento de comercios y empresas, que se sumaron mediante la donación de materias primas utilizadas para elaborar la merienda.
Así, la jornada terminó convirtiéndose en una verdadera cadena solidaria, que reunió a estudiantes, familias, comercios locales, trabajadores del hospital y distintas instituciones de Rivera.
Más allá de los elementos reunidos para el Hospital Noé Yarcho, la propuesta permitió que los estudiantes vivieran en primera persona una experiencia basada en la solidaridad, la participación comunitaria y el compromiso con los demás.
























