
Desde el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) ya realizaron distintos pedidos formales ante el Ejecutivo provincial y ahora crece la preocupación sindical por los tiempos que demanda la liquidación de los salarios.
La última actualización acordada contempló un aumento del 7% para julio y agosto, una propuesta que fue aprobada por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) a comienzos de julio por un margen estrecho. El entendimiento había dejado planteada la continuidad de la discusión salarial durante septiembre.
Con el mes ya avanzado, los sindicatos buscan acelerar los tiempos. El reclamo apunta no solo a obtener una nueva recomposición salarial, sino también a que un eventual acuerdo pueda incorporarse a las liquidaciones correspondientes al mes en curso.
La FEB pidió una recomposición urgente
En este contexto, la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Liliana Olivera, volvió a cuestionar el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores de la educación y reclamó una respuesta del Ejecutivo provincial.
“La situación salarial de los docentes es agobiante. El deterioro de nuestros ingresos se siente día a día”, sostuvo la dirigente.
Olivera señaló que el reclamo ya no se limita a acompañar la evolución de los precios, sino que también busca recuperar parte del poder adquisitivo perdido.
“Ya no se trata solo de correr detrás de la inflación, necesitamos una recomposición salarial urgente y real que nos permita hacer frente al costo de vida actual”, afirmó.
La FEB integra el FUDB, que presentó ante el Gobierno bonaerense el pedido formal para reabrir de manera inmediata la discusión salarial.
La organización viene planteando desde comienzos de año que los incrementos otorgados no resultan suficientes para revertir el deterioro de los ingresos docentes.
IOMA y jubilaciones también forman parte del reclamo
Además de solicitar una recomposición salarial para septiembre, la FEB incorporó otros dos temas a sus planteos ante la Provincia: garantizar la cobertura de las prestaciones de salud a través de IOMA y sostener el régimen previsional del Instituto de Previsión Social (IPS).
“Necesitamos respuestas inmediatas en los sueldos, pero también certidumbre en nuestra salud y nuestro futuro previsional”, señaló Olivera.
El funcionamiento de IOMA ya había sido señalado por la FEB como uno de los principales motivos de preocupación entre los docentes durante las discusiones paritarias desarrolladas a lo largo de este año.
Mientras los sindicatos esperan una convocatoria oficial, el reclamo por una nueva actualización salarial vuelve a ocupar el centro de la agenda docente bonaerense, con especial atención puesta en los plazos para que cualquier acuerdo pueda verse reflejado en los próximos haberes.

















