Una de las implicadas es Gisela Kocsis, su secretaria, quien de acuerdo a la explicación ante la Justicia se encargó de hacerle compras al exfuncionario “que por las funciones que cumplía, por las presiones a las que estaba sometido, y por la gran carga horaria, requería de la asistencia en distintos temas personales”. Sobre Laura Schiuma, otra de las mencionadas, dijo que le pidió que le preste la tarjeta de crédito para hacer una compra ya que eran amigos y había “confianza previa”. En ambos casos, asegura, luego les devolvió el dinero en efectivo.

Estas aclaraciones generaron dudas debido a que, en el mismo escrito, Adorni admitió tener ahorros para hacer frente a estos gastos. Al respecto, dio una polémica explicación: él y su esposa “optaron deliberadamente por vivir como si no lo tuvieran, privilegiando el ahorro y la prudencia patrimonial por sobre cualquier cambio en su nivel de consumo, con la mira puesta en garantizar, a mediano y largo plazo, la educación de sus hijos y su propia jubilación”.

Para la defensa del exjefe de Gabinete, los documentos entregados a la Justicia responden brindan una “explicación razonable, verosímil, comprobable, lícita y proporcionada”, por lo que consideran que el requerimiento se encuentra “satisfecho”. Resta esperar si el fiscal tiene la misma valoración o si, por el contrario, avanza en nuevas medidas de pruebas o incluso en su indagatoria.

Agencia NA