El cierre de la planta de Bunge en Campana generó sorpresa e incertidumbre entre los trabajadores y el Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate. La empresa comunicó el lunes por la tarde que cesaba sus actividades, dispuso la salida del personal del establecimiento y anticipó el envío de telegramas de despido.
La decisión afecta a unos 140 empleados directos y podría alcanzar a alrededor de 250 trabajadores si se contempla el empleo indirecto, según las estimaciones difundidas en el marco del conflicto.
“Totalmente sorpresivo”, resumió Leandro Straschenco, secretario gremial del sindicato, en diálogo con Infocielo. El dirigente aseguró que la empresa no había dado señales previas que permitieran anticipar una decisión de esa magnitud.
Por el contrario, según relató, la planta estaba finalizando una parada de mantenimiento que había requerido inversiones y renovación de equipamiento.
El anuncio llegó el lunes por la tarde, cuando un gerente de Recursos Humanos comunicó a los empleados y a la representación gremial que la instalación no era viable y que cerraría sus puertas.
“En ese momento sacó a la gente afuera de la planta, hasta el portón, les dio un QR para que se comuniquen con Recursos Humanos y dijo que la planta no era viable y que cerraba”, contó Straschenco.
Al mismo tiempo, la compañía anticipó que los telegramas de despido ya habían sido enviados, aunque todavía no habían llegado a sus destinatarios.
“Es una empresa grande, multinacional, que venía produciendo y había firmado paritarias sin problemas, como otras empresas”, señaló el dirigente, quien cuestionó la falta de advertencias previas sobre la situación de la fábrica.
El problema con el azufre, una de las explicaciones mencionadas
Uno de los puntos que el sindicato busca esclarecer es qué llevó a Bunge a tomar la decisión de cerrar la planta.
De acuerdo con Straschenco, la empresa había mencionado dificultades circunstanciales para conseguir azufre, una de las materias primas utilizadas en su actividad, en el contexto del conflicto en el estrecho de Ormuz.
“Habían dicho que estaban teniendo un problema circunstancial por el tema del azufre, que es una materia prima que no podían conseguir por el conflicto en el estrecho de Ormuz”, explicó.
Según esa versión, la compañía había comenzado a buscar el insumo en otros mercados, aunque a un costo considerablemente mayor.
Para el sindicato, esa dificultad era la única explicación que habían recibido hasta el momento y no parecía suficiente para justificar el cierre definitivo de la instalación.
La fábrica de Campana produce SolMIX, un fertilizante líquido, y también trabaja con amoníaco. Según detalló Straschenco, la empresa comercializa el amoníaco que no utiliza en la elaboración del fertilizante, por lo que el cese de actividades afecta a una instalación vinculada con la producción de insumos para el sector agropecuario.
El sindicato denunció el cierre y espera una audiencia
Tras conocer la decisión, el Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate presentó este martes una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense, en la delegación de Campana.
La cartera laboral fijó una audiencia para este miércoles a las 10:30, instancia en la que la representación gremial espera conocer con mayor precisión los argumentos de la compañía y discutir posibles alternativas para revertir la medida.
“Ahí tendremos la posibilidad de hablar más de frente con la empresa en el ámbito del Ministerio y ver cómo viene el tema. Si hay una posibilidad de revertir esto”, manifestó Straschenco.
Mientras tanto, los trabajadores se movilizaron hasta los portones de la planta, ubicada sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 79, para visibilizar el conflicto y reclamar respuestas ante el anuncio de cierre y los despidos.
La principal expectativa del sindicato está puesta en que se dicte la conciliación obligatoria, una herramienta que permitiría abrir un período de negociación entre las partes.
“Mañana esperamos que se dicte la conciliación y ver qué solución se le puede dar o qué margen de negociación hay”, sostuvo el dirigente.
Por el momento, los trabajadores aguardan el resultado de la audiencia para determinar si existe alguna alternativa que permita evitar el cierre de la fábrica y preservar los puestos de trabajo.


















