
Santa Rosa volvió a experimentar este viernes las consecuencias de un fenómeno climático de corta duración pero de extrema intensidad, que en apenas 30 minutos generó complicaciones en distintos puntos de la ciudad.
El episodio se registró pasada la media mañana, cuando un fuerte aguacero, acompañado por intensas ráfagas de viento, afectó la circulación y provocó anegamientos en sectores críticos de la red pluvial y cloacal.
El panorama incluyó ramas caídas, acumulación de residuos y un tránsito más cargado de lo habitual, en un contexto que volvió a encender la preocupación de los vecinos, a pocos días de otra tormenta que había causado importantes destrozos.
Uno de los puntos afectados fue la Escuela N° 27 del barrio Butaló, donde, según testigos, se registraron roturas de vidrios e inundaciones en parte de las instalaciones.
Si bien hasta el momento no se difundió un informe oficial con el milimetraje caído ni un relevamiento completo de daños, vecinos reportaron calles anegadas en zonas que históricamente presentan dificultades ante lluvias intensas.
Durante el momento más crítico del fenómeno, la visibilidad se redujo notablemente, lo que obligó a numerosos conductores a detener la marcha en banquinas y calles laterales ante la imposibilidad de circular con normalidad.
Desde Defensa Civil y la Municipalidad informaron que se mantiene un monitoreo permanente de la situación, dado que el alerta meteorológico continúa vigente.
En ese marco, se recomienda a la población circular con extrema precaución, evitar arrojar residuos en la vía pública —para no obstruir los desagües— y mantenerse informada ante la posible llegada de nuevas tormentas en las próximas horas.
Con información de La Arena y Diario de La Pampa

















