
Las compañías de transporte público San Gabriel y Rastreador Fournier, responsables de cerca del 90% de las líneas en Bahía Blanca, anunciaron una reducción de frecuencias y la suspensión del servicio nocturno a partir de este sábado 18 de abril y por tiempo indeterminado.
La medida no solo afectará los fines de semana, sino que también se extenderá de lunes a viernes, en el marco de una situación que las empresas calificaron como crítica para la continuidad del servicio.
Según indicaron en un comunicado, el problema radica en el fuerte incremento de costos: el precio del combustible es actualmente un 50% superior al reconocido por el Municipio en el último estudio de noviembre de 2025, mientras que el costo salarial aumentó un 20% en el mismo período.
A pesar de haber solicitado actualizaciones y compensaciones, las empresas señalaron que las respuestas oficiales se han dilatado, lo que generó un desequilibrio financiero agravado por la baja demanda durante el verano.
Nuevo esquema de funcionamiento
El nuevo diagrama establece que:
- La primera salida será a las 6:30
- El último servicio partirá a las 20:30
Esta restricción se mantendrá hasta que se garanticen los recursos necesarios para normalizar las prestaciones.
Desde las empresas remarcaron que la situación es “ajena a su voluntad”, ya que no tienen injerencia directa en la fijación de tarifas ni en la asignación de subsidios, y advirtieron que la reducción del servicio es “la única forma de subsistencia” para evitar la paralización total.
Tarifa en discusión
Actualmente, el boleto plano tiene un valor de $1.545, mientras que, según el estudio de costos elaborado por las compañías, debería ubicarse en torno a $2.700, lo que implicaría un aumento cercano al 80%.
En este contexto, el Municipio de Bahía Blanca trabaja en un nuevo estudio tarifario que será elevado al Concejo Deliberante, en medio de un escenario que anticipa tensiones entre costos, subsidios y accesibilidad del servicio para los usuarios.
Con imagen e info de La Nueva

















