La Fórmula 1 entregó una carrera vibrante en el Hungaroring, donde Lando Norris se quedó con el Gran Premio de Hungría y consiguió su primera victoria de la temporada 2026. El piloto de McLaren sacó provecho de un desarrollo cambiante, con estrategias cruzadas, abandonos y un cierre marcado por un Virtual Safety Car que terminó de definir la competencia.
La largada fue ideal para McLaren. Norris tomó la punta en la primera curva, pero apenas unos metros después Oscar Piastri superó a su compañero y pasó al liderazgo. Max Verstappen se acomodó tercero, por delante de los Ferrari de Lewis Hamilton y Charles Leclerc, mientras George Russell protagonizó otra mala salida y cayó hasta el fondo del pelotón.
Franco Colapinto, que largó con neumáticos medios, aprovechó inicialmente el retroceso de Russell para ganar una posición. Sin embargo, el argentino no pudo sostener ese avance y antes de completar la primera vuelta fue superado por Esteban Ocon y Gabriel Bortoleto, quedando relegado al 14° lugar mientras buscaba mantenerse dentro de la estrategia prevista por Alpine.
Las primeras paradas comenzaron a modificar el panorama. Ferrari apostó fuerte con el ingreso temprano de Hamilton, obligando a Red Bull a responder con Verstappen. Poco después, McLaren llamó a boxes a sus dos pilotos para conservar el liderazgo, mientras Andrea Kimi Antonelli heredaba momentáneamente la punta de la carrera.
En ese contexto llegó uno de los momentos más frustrantes para Colapinto. Alpine decidió detenerlo en la vuelta 17, pero el argentino regresó a la pista inmerso en el tráfico detrás de Lance Stroll y Alex Albon. La bronca quedó reflejada en la radio del equipo, donde cuestionó la estrategia al considerar que la parada lo había perjudicado completamente.


















