
Según lo acreditado durante el proceso judicial, Berruete, quien era empleado de la firma, ingresó al establecimiento durante la noche y sustrajo una importante suma de dinero en moneda nacional y extranjera, además de cheques, teléfonos celulares y otros elementos.
La investigación reunió distintos elementos de prueba que permitieron establecer su participación en el hecho, entre ellos las imágenes de las cámaras de seguridad y el reconocimiento de trabajadores. Además, el propio acusado admitió su intervención y asumió la responsabilidad por lo ocurrido.
La pena impuesta por la Justicia
Al fundamentar la condena, el fallo consideró como circunstancias agravantes la nocturnidad y el abuso de confianza. Berruete tenía acceso al establecimiento, contaba con llaves y conocía su funcionamiento debido a su condición de empleado.
Sin embargo, pese a esas circunstancias, el juez Hugo Adrián De Rosa le impuso una pena de tres años de prisión de ejecución condicional y ordenó su excarcelación.
La sanción fue inferior a la solicitada por la Fiscalía, que había requerido cuatro años y diez meses de prisión.
De esta manera, la condena determinó la responsabilidad penal de Berruete por el robo agravado, pero no implicó el cumplimiento efectivo de una pena de prisión.
(Con información de Darregueira Noticias)

















